LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

domingo, 28 de mayo de 2023

RAMÓN - DAMBORENEA GUTIÉRREZ "POCHILA"


 AGESOR - RAMÓN  - Publicado en AGESOR; el enlace te lleva a su web.


                                        RAMÓN

Apreciado Aldo:

En la feria de Bella Vista, en Santiago de Chile, caminábamos Ramón y yo y encontramos un artesano, un grabado con una poesía breve de Neftalí.

Si accedo a tu pedido estaré contrariando al maestro Quiroga en su línea 9 del decálogo. Pero aún así pienso que, desafiándolo, deberían pasar muchos días, quizás semanas y ni aún con el paso del tiempo lograríamos siquiera disimular en el recuerdo de Ramón esos consejos del perfecto cuentista. La emoción está.

No muere la poesía pero queda herida de sangre aunque ya hacía un tiempo que no se expresaba. La última vez que lo vi fue en su casa, hace año y medio atrás y comencé a decir “piden algunos que este asunto humano...” y él entonces siguió “de nombres, apellidos y lamentos” hasta concluir en ese pacto de amor con la hermosura, en ese pacto de sangre con su pueblo, mientras Néstor nos miraba, el mismo Néstor que lo cuidaba y lo hacía perfecta caricatura o dibujo desde sus manos. Ramón volvía a recitar, con pocas fuerzas, sin la voz potente y clara, sin ese dominio excepcional de la pausa.

Algunos dicen que estaba loco.

En noches de invierno Ramón se cocinaba unos guisos carreros en el sindicato papelero y si había algún muchacho humilde en la vuelta no se iría sin sentarse a la mesa. Como el afecto que le brindó a toda la gurisada que hacía deportes y a todo acto solidario al cual se le invitaba a recitar. Más de cuatrocientas poesías almacenadas en su memoria y muchos relatos o cuentos de eterna lectura. “Su majestad el hambre” del joven Herrerita, cuentos que lo hacían actuar.

Se nos fue un callejero, como dice Gustavo y se fue la poesía y el vozarrón en la calle, el humo del cigarro en su figura, el termo bajo el brazo, el mate y los infaltables apodos cariñosos, la visita inesperada. Hacía llorar de risa y de tristeza, así nomás en un minuto mandaba cambiar la risa grotesca por el lamento de un personaje de sus versos. A veces él se transformaba en un personaje de esos sus propios versos, por aquellos que se aprovechaban de su indefensión.

En la feria de Bella Vista estaba grabada aquella poesía que tenía en su principio la poderosa determinación de una persona expresada en ocho palabras y a partir de allí comenzó a recitarla. También lo vi caminar frente a la Casa de la Moneda y seguramente vagaba en el tiempo recordando el Manifiesto de Neftalí que sólo él hacía entrar con tanta fuerza en pensamiento, cuerpo y alma: “yo pertenezco a otra categoría y sólo un hombre soy de carne y hueso, por eso si apalean a mi hermano, con lo que tengo a mano lo defiendo...”

Hacía tiempo que La Loba III era historia y el río Negro también o el vozarrón inesperado en cualquier calle o a cualquier hora. Román, el buenazo de su hermano, se había ido y Ramón ya ni siquiera era Lazarillo.

Año tras año Ramón entraba en depresión. Desaparecía de sus lugares habituales y al visitarle no se recibía respuesta, ni un saludo, nada. Su mirada perdida sin importarle que alguien le hablara. Al tiempo volvía, sin preguntas. Ramón amaba la libertad porque estaba preso de un encierro de vida. ¡Que saben ellos!

La última vez que lo visité Jorge estaba por allí y le escribió con absoluta razón “con un estilo tan único de expresar, que hasta los silencios se hacían escuchar”... era ese dominio excepcional de la pausa y del momento que te hacía temblar por dentro y esperándolo. Entonces llamamos a Emilio en Santiago y Ramón recuperó luz en su mirada y conversó. Respondía con afecto, memoria y alma a quien siempre le dio respeto y valor y actuó con él.

Ramón también respetaba a su público, aparecía temprano, impecable de traje y corbata para llenar la noche de arte junto al Poeta loco, dijera Luis Ernesto. A veces se presentaba tal cual lo encontraba la ocasión pero otras desparramando amor.

Apreciado Aldo, me cautivé con Fernández Ríos y su poesía rebelde y sangrante por la memoria de Ramón, “...y siempre voy vagando. Y si algún día siente mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más sin doblar la frente, sabré matar mi alma, pero arrastrarla no...” y todos aplaudían a Ramón que cumplió en vida lo que recitó.

No recuerdo nada malo de Ramón. Si lo hubo que lo recuerden otros. Me quedo con su nobleza y solidaridad, hasta con su inocencia. Con su bohemia, bonhomía, el conocedor de los códigos no escritos de esa bohemia que era él. Como lo popular, como el sumergido o el infeliz. A todos los llevaba en verso porque los sentía.

En uno de esos períodos de depresión solitaria los trabajadores papeleros decidieron marchar a Montevideo reclamando justicia. El pueblo se revolucionó aquel día y hacía días que Ramón estaba en su introvertido mundo en máxima expresión en soledad sin salir de su casa. La columna obrera marchaba por la calle Lavalleja rumbo a la ruta. En eso pasa el ómnibus del sindicato cuya misión era llevar gente para acompañar la salida de la ciudad y en eso, que nunca se me olvidará, iba sentado junto a una ventana, mirando fijo adelante y a la nada, parecía que no existía más nada que él mismo, la película donde todo queda en silencio se me presentó ese momento, el humo alrededor y la conciencia nunca perdida. Era Ramón y algunos decían que estaba loco. ¡Que saben ellos!

A veces parecía un niño, ingenuo y bondadoso. Otras ese muchacho bandido que aprovechaba su condición y siempre el que llegaba a cualquier reunión para hacer llorar de risa a todo el mundo. Con su carisma, su dominio excepcional de la pausa. En un momento de auténticas risas colectivas tantos seguirán recordando a Ramón.

Muchos corren tras la bohemia buscando su magia pero él nunca necesitó hacerlo. La bohemia es él.

En la feria de Bella Vista compramos aquel grabado y lo trajimos a Mercedes y allí quedó colgado en la pared del sindicato esa poesía breve de un inicio de ocho palabras de fuego que Ramón comenzaba a recitar. Creo que hacía realidad sus versos.

Lo quiero recordar así, con la foto que te envío, apreciado Aldo. Unas fotos de un cartel que increíblemente guarda Rodrigo en Santiago. Un Ramón impecable, respetuoso de su público, con el poeta loco que siempre lo valoró y en una de esas noches inolvidables donde Ramón repartía afecto, sabiduría y comprensión. Noches que lograban que cada día lo quisiéramos más y en donde dejaba prendido en tu pensamiento el deseo de un mundo mejor.

Un abrazo a su familia, que lo cuidó.

Siempre volveremos a pasar por el corazón a Ramón. Es la huella de los hombres nobles.

La poesía seguirá viviendo pero ya nada será igual, está sangrando y por los ojos, nadie la recitará igual.

“Quiero estar en la muerte con los pobres...”

miércoles, 24 de mayo de 2023

LOS NOMBRES DEL PUENTE MERCEDES EN EL RÍO NEGRO


Publicado en DIARIO CRÓNICAS 

LOS NOMBRES DEL PUENTE

“El Puente Mercedes” se titula una revista de julio de 1937 y dice: “Antecedentes de la obra y actuaciones del Comité Pro Puente sobre el río Negro”. Informa que el Comité estaba presidido por Roberto Stirling, Primer Vice León Otero, Segundo Vice Carlos Arocena, secretario Gilberto Costa, pro secretario Ing. Carlos Molinari y tesorero Dr. Albérico Saizar.

Informa que en “Congreso Rural celebrado en la ciudad de Fray Bentos en marzo del año 1926 los delegados de la Asociación Rural de Soriano Marcelino Hounie, Arturo Terra Arocena y Juan Echenique presentaron un trabajo sobre la construcción de un puente en el río Negro frente a la ciudad de Mercedes”.

“Dos años más tarde, en 1928, cuando el Parlamento Nacional sancionó la ley que autorizaba la emisión de una deuda pública millonaria para Vialidad e Hidrografía, se incorporó una disposición que establecía que el Consejo Nacional de Administración haría ejecutar los estudios definitivos para la construcción de un puente en el bajo Río Negro.

Estos estudios recién fueron realizados a principios del año 1931 pero a pesar del tiempo transcurrido el proyecto final de la obra aún no ha sido preparado por la repartición técnica del Ministerio de Obras Públicas, por causa de haber dado preferencia , según dice, a otras obras incluidas en la misma ley de octubre de 1928”.

Con fecha 7 de agosto de 1933 Juan Echenique presenta un proyecto de ley “Autorízase al Poder Ejecutivo para invertir hasta la cantidad de ochocientos mil pesos en la construcción de un puente sobre el Río Negro frente a la ciudad de Mercedes” (Diario Oficial).

Luego figura un “Acta de la primera Asamblea de Delegados de entidades interesadas en la construcción del Puente sobre el Río Negro”, fue el 23 de enero de 1937 en el local de la “Escuela Agrario Industrial”, a las 19 horas. La convocatoria fue de la Sociedad de Fomento Rural Mercedes. Presidió la reunión Gilberto Costa, en secretaría Molinari, ambos ocupaban iguales cargos en la Soc. Fomento.

Los que asistieron: Intendente de Soriano Raúl Viera, Intendente de Río Negro José Bertoni, diputado Gregorio Barañano, por la Intendencia de Paysandú Délfor Sardo y Arq. Eustaquio Fernández, Roberto Stirling como presidente de la Liga de Trabajo de Young, León Otero como presidente de la Asoc. Rural de Soriano, Ing. Agr. Julio Eduardo Correa como pte. Sociedades de Fomento de Soriano, Fructuoso Goñi Echenique como Comisionado de la Intendencia de Río Negro, Martín Borges y Casiano Olivera por la Com. Fomento de Colonia Inglaterrra, José Ibarburu por la Asoc. Rural de Soriano, José Fuentes como delegado de Paysandú, José Goenaga como pte. Junta Departamental de Río Negro y ediles Ernesto Garvarino, Santiago Ipharaguerre, Felipe Cardinal y Pedro Scialero, Francisco Simone y Juan Cossini de la Soc. Fomento de Fray Bentos, Ing. De los Campos y Rogelio Rubini por la Soc. Fomento Rural Mercedes, Dr. Andrés Montaño médico de Fray Bentos, Humberto Bertoni de la Oficina Caja de Jubilaciones de Fray Bentos, Alejandro Abrinis, Juan P. García, Calixto Centurión, Celestino Acosta, Alfredo Ayala y Alcides Aguiar como comerciantes de Fray Bentos.

El plano que contiene la revista ofrece la alternativa de un “puente carretero” como continuación de calle Lavalleja y “puente ferrocarrilero o mixto” más aproximado a la ubicación actual.

Estos son algunos nombres vinculados a la iniciativa del puente. Algunos habrán trabajado o impulsado la obra más que otros, tal vez algunos no estén presentes aquí y más adelante en el tiempo se sumarían más nombres relacionados al puente.

sábado, 18 de junio de 2022

LA HISTORIA DE VILLA SORIANO, URUGUAY en VILLASORIANO.COM

HISTORIA DE VILLA SORIANO 

El enlace anterior te lleva a la página villasoriano.com en donde encontrarás la historia de Villa Santo Domingo Soriano, Uruguay, población fundada en 1624, naciente y siempre viviente en tierras de la hoy República Oriental del Uruguay.

En ella encontrarás el libro "Los Indios Mansos de la Banda Oriental, Santo Domingo Soriano -documentada-" de autoría de Wilde Marotta Castro, publicado en 2001. Podrás leerlo y descargarlo gratuitamente.

También encontrarás un trabajo de mi autoría contando la historia de Villa Soriano, trabajo que continúa con sus investigaciones.

También el enlace al blog sobre la historia de Villa Soriano.

¡Una sola historia y documentada! Rumbo a los 400 años de Villa Soriano. 

lunes, 18 de abril de 2022

VILLA SORIANO, SU HISTORIA DOCUMENTADA

VILLA SORIANO, SU HISTORIA DOCUMENTADA 

En el enlace podrás leer la historia de Villa Santo Domingo Soriano, documentada.

En 2024 se cumplen 400 años de la fundación de Villa Soriano, el pueblo más antiguo del Uruguay.

Fundado por religiosos franciscanos como reducción relacionada a España en 1624 en isla Vizcaíno, actual Uruguay. Nació y vivió siempre en tierras de la hoy República Oriental del Uruguay. 

La vida en comunidad en la región se remonta a más de dos mil años, trabajos arqueológicos mediante. Respetamos así la organización social de los chanás. 


miércoles, 23 de marzo de 2022

LA BÚSQUEDA DE LUIS TUYA

 PUBLICADO EN DIARIO "CRÓNICAS" DE SORIANO, URUGUAY

LA BÚSQUEDA DE LUIS TUYA

Lo escrito fue clave para encontrar los restos del avión de Luis. El libro de Pedro Troche “Alma de pájaro” llegó al investigador José Antonio Guillén quien aseguraba desde Madrid que era Luis aquel aviador que marcó al pueblo de Celadas, provincia de Teruel, Aragón, donde él había nacido. Continuando esta línea de investigación hicimos equipo con Pedro y Alejandro Gil y así fue que, durante meses, se lograron documentación y testimonios que eran todos coincidentes.

Lo que iba a ser en principio una simple visita a Celadas se transformó en una historia inolvidable. La carga emocional fue en aumento. La base de todo fue la nobleza de la historia y así todos se fueron sumando.

Guillén nos informó que su tío Antonio Guillén, apodado “Rosino”, había visto el avión y al propio Luis quemándose. Entrevistamos a “Rosino” e hicimos un programa de radio en Mallorca con testimonios también de Pedro, se puede consultar en youtube. José A. Guillén escuchó, se motivó para ir al Archivo Histórico del Ejército del Aire en Villaviciosa de Odón y nos pasó documentos que confirmaban el día, la hora, el lugar... la muerte de Luis, abatido por Salas Larrazábal en colaboración con Joaquín Ansaldo. Dos contra uno.

Nuestros contactos en España fueron colaborativos siempre. Historiadores o investigadores de la Guerra Civil coincidían en que habitualmente se enterraba al piloto donde caía.

MONTE SANTA BÁRBARA

Gonzalo Berger se responsabilizó de los permisos frente al Gobierno de Aragón y de llevar detector de metales. Había que conseguir el número de parcela, datos catastrales, documentos firmados de los propietarios, planos. Luego había que presentarlos personalmente en Zaragoza y Gonzalo estaba en Barcelona. Llamé a Carlos y sin pensarlo dijo: “yo los llevo”. Con Carlos Comín Lordán dimos en internet, con su trabajo presentado a la Universidad de Zaragoza en donde hablaba de la Guerra Civil en el Valle del Jiloca y entrevistaba a Benedicto Gómez Cebrián de 101 años. Paso el documento a los compañeros preguntándoles: “¿Benedicto está contando la caída de Luis?”. Así era. Hablé a Carlos y también se ilusionó. Nos acompañó en Celadas y fue nuestro representante en Zaragoza.

Dimos con Joaquín Guillén y nos recibió en su casa rural de Celadas. Había que ver su camioneta en medio del campo buscando a Luis porque un vecino nos aseguraba que siendo adolescente, veía alas de un avión en un sitio distante tres kilómetros. Joaquín nos presentó a Virgilia Gómez quien también se había acercado al avión. Habíamos dado con tres testigos vivientes que vieron morir a Luis, más Benito Ferrer Pobo que veía la batalla aérea escondido en las matas del monte, asustado, siendo niño. Las familias habían abandonado la población. Benito supo recibirnos en su casa con gran generosidad pero hace pocos días nos enteramos de su fallecimiento.

CELADAS

Es un pueblo pequeño, hay un sólo bar para socializar, las máquinas de campo las dejan en la puerta de su casa, una iglesia y un sitio marcado para realizar un museo de la Guerra. Gente sana y noble que se conoce, de pueblo. Se ve el Monte Santa Bárbara, están las trincheras de ambos bandos. El historiador Ruben Sáez Abad vino desde Teruel, nos llevó y dice: “la guerra se definió aquí” y también nos contó lo que había pasado la mañana que murió Luis mientras aparecían en las trincheras los recuerdos de la guerra

Ninguna persona de Celadas me preguntó en que bando estaba Luis, pero lo sabían, claro. Nadie nunca dijo un comentario de más. Lo hablé con la Alcaldesa Raquel Clemente: “es que con la guerra perdimos todos, en este pueblo no hay rencillas por la guerra”. Ella organizó una reunión en el Ayuntamiento y hablamos de Luis. Le entregué un libro de Pedro y ella revistas de Celadas. Unos treinta vecinos se acercaron a la reunión. Celadas ponía nombre a aquel piloto “ruso” que ahora sabían era de Soriano, Uruguay y le conocieron en fotos.

MARTÍ

Martí Godás tenía poquitos años cuando falleció su mamá. Ahora tiene 12 y con su padre Xavier fueron a Celadas. El niño quería comprobar su naciente vocación a la arqueología y además su mamá era uruguaya. Amigos de Gonzalo. Después de horas de estar buscando a Luis fue este niño el que dio con la primera pieza del avión.

Desde Mallorca me acompañó el escritor Miquel Palou-Bosch pues quería que él documentase. También Sergio Capurro quien colaboró realizando fotos y vídeos que luego pudieron ser públicos y en respaldar organizativamente al equipo y Gabriel Tuya que se vino desde Madrid para cumplir con la promesa dada a su padre de dejarle unas flores rojas al “tío Luis”, una vez conocido el lugar de su caída. Todo fue muy emotivo.

Barranco “Balsa Seca”, junto a un camino de tierra, a dos kilómetros de Celadas. Es propiedad de la Sociedad Civil “Santa Bárbara” que es de los vecinos del pueblo. Su presidente Ramón Clemente firmó los permisos, fue a la reunión del Ayto. y siempre ha estado dispuesto. El lugar ya está marcado en nuestra memoria, sólo hay árboles que sirven para dar leña a los vecinos. Apenas puede pasar algún cazador. No es una zona de paso ni de siembra. Me transmitió paz. Eso también me lo dijo Gabriel y era como un alivio saber que si Luis estaba allí se encontraba rodeado de afecto.

VALIENTE

“Si hubieran sido todos tan valientes como él, no hubieran perdido la guerra”. Eso siempre les decía a Basilio Ramón Gómez y Luis Salesa el padre de Basilio, que vio la batalla. Ésta duró unos 15/20 minutos. Eran dos contra uno hasta que Luis cayó. Nos lo confirma Paco Muñoz pues al ser yerno de “Rosino” siempre le escuchaba hablar de esta historia. Paco, generoso y hospitalario, siempre estuvo dispuesto a colaborar y fue quien nos llevó por primera vez al barranco. Como también colaboraron las hijas de “Rosino” y Pablo Esteban Clemente, alguacil de Celadas.

Cuando fuimos a la segunda etapa de búsqueda nos ayudó Antonio Andrés. Había sido Alcalde del pueblo. “A mí no me deben nada” decía Antonio, emocionado. “A mi padre le hubiese encantado saber que aquel piloto que él vio morir se llamaba Luis Tuya. Cada vez que salía el tema de la guerra él siempre terminaba hablando de Luis”.

Nadie sabe en el pueblo qué se hizo con el cuerpo de Luis.

EN LAS MANOS

“Estoy contento, yo quería encontrar el avión por ti”, me dijo Martí Godás y le di un abrazo. En la tranquilidad de la casa rural conversé con su padre Xavier sobre la cercanía que les había dado esta búsqueda con Uruguay.

Tener en las manos una simple cinta de metralleta del Polikarpov I15 era emocionante. Una bala, un cartucho explotado, un material de sus lentes o del avión, una aleación. Con un cielo azul limpísimo mientras Gonzalo me decía: “veo a Luis venir desde allí”.

Aquella mañana del 16 de abril de 1937 la infantería republicana transitó unos dos kilómetros a campo descubierto para ir subiendo al monte Santa Bárbara y tomar la posición defendida por los franquistas. Lugar estratégico para dominar visualmente todos los puntos cardinales, caminos, vías férreas. Luis apoyaba desde el aire aquella operación militar. Los vecinos veían volar en círculo a los aviones republicanos una vez conquistado el monte hasta que aparecieron tres aviones franquistas. Luis “bajó” a atacarlos. No sabemos si recibió órdenes o fue su voluntad. Combatió hasta la muerte.

Lo de los tres aviones franquistas lo recuerdan los vecinos del pueblo. Lo confirma Pedro Troche y los documentos de Salas Larrazábal en Villaviciosa de Odón, la fecha del 16 de abril también es coincidente. “Derribo de un Curtis en Celadas en colaboración con Ansaldo” (Joaquín). También el testimonio de los pilotos Frank Tinker y Albert Baumler (“Alma de pájaro”).

Por diez días los republicanos dominaron el monte. Luis había caído en zona franquista, a unos tres kilómetros. El 22 de mayo de 1937 parte del avión de Luis se exhibía, creemos que en Teruel capital. Hay un informe del diario “Lucha” de entonces, hoy “Diario de Teruel”, con palabras llenas de odio. Lo más importante del avión se lo llevaron los franquistas. Pero ¿cuándo?

Teniendo en cuenta que fue un día de batalla las distancias con poblaciones cercanas podían resultar imposibles para trasladar un cuerpo. El libro del Registro de defunciones de Villarquemado está muy bien conservado, no hay nada en abril o mayo relacionado a un piloto caído. Celadas estaba abandonado, su Iglesia también, los documentos eclesiásticos no informan nada. En el cementerio viejo de Celadas no hay tumba de un desconocido. La tradición oral del pueblo no sabe y eso nos llama la atención. Pensábamos en que Luis podía haber sido enterrado allí mismo. Realizadas las excavaciones no le encontramos aunque claro, en lo extenso del campo podría ser que no diésemos con el sitio exacto.

“Rosino” asegura que la Guardia Civil era de Villarquemado, pueblo que siempre estuvo bajo control franquista. ¿Cuánto tiempo quedó Luis en su avión? Aparecieron dos botones de chaqueta (de la “United Carr”) y dos piezas de cinturón de seguridad.

La nueva vía es que los propios republicanos hayan ido por él. Los pilotos eran bien considerados, respetados y además se compensaba a quienes recuperaban sus cuerpos. Pero hasta ahora los informes no brindan nada.

FALTA CERRAR SU HISTORIA

“¿Tú que eres de Luis?”, me preguntaba Martí, le llamaba la atención nuestra pasión por el piloto. “Fuimos a la misma escuela, crecí con su historia”. Luis despertó afectos. Hasta el propio “Diario de Teruel” se resarció de aquel ataque de la época y lo comparó ahora con Saint Exupery y lo elevó a la categoría de héroe. En una primer entrevista que me realizara Javier Millán me preguntó si tenía algún registro periodístico y le mencioné el del diario “Lucha”. Léeme lo que escribieron, me dijo y luego pidió le pasase la imagen de aquel diario.

Realizamos un homenaje a Luis en su sitio de caída que transmitimos por redes sociales. La misma tarde donde encontramos restos del avión. Se puede encontrar en youtube.

Las aproximadamente mil pequeñas piezas del avión están siendo cuidadosamente clasificadas por el equipo de arqueólogos (Gonzalo, Alejandra y Pau) y serán enviadas al Gobierno de Aragón. Creo que sería bueno solicitar aunque sea algunos de los restos para traerlos a Soriano.

Agradecer al Gobierno de Aragón, Intendencia de Soriano, Ayuntamiento de Celadas, Sociedad Civil “Santa Bárbara”, Ministerio y Embajadas España/Uruguay, al pueblo de Celadas y a todas las personas que se sumaron y se contagiaban del espíritu de Luis.

Decidí escribir esto por si algún día un nuevo equipo de investigación se dedica a encontrar a Luis y tiene así algunos datos. Gracias al libro de Pedro apareció el testimonio de José Antonio Guillén. La documentación escrita es valedera. Trabajar durante meses con los compañeros en base a este hilo de investigación me generó una carga emocional en aumento y tener la posibilidad de rendir homenaje a Luis en su sitio de muerte, un alimento inolvidable para el alma. Hubiera querido que Alejandro y Pedro hubiesen estado allí.

Ahora sabemos donde cayó Luis y el recuerdo y afecto permanente de un pueblo para con su valentía. Un paso más pero todavía falta saber qué pasó con su cuerpo. Luis llegó a España siendo un aviador con experiencia, se presentó en Valencia y dijo “yo no cobro por defender la justicia, sólo quiero un avión”, se le nombró Teniente y rápidamente lo pasaron a pilotar un Polikarpov I15 Vale mirar una imagen de lo que era la cabina de este avión, de cómo manejar las metralletas y constatar que para pilotarlo, arriesgar su vida por una idea y alimentar su vocación en combate real, dando la vida por otro país... decir “valiente o héroe” a Luis o a cualquier piloto de guerra voluntario uruguayo es quedarse todavía en el debe.

Luis, un combatiente de élite, sigue siendo el único piloto uruguayo caído en combate. Los valientes que fueron a la Guerra del Chaco, Civil Española y Segunda Guerra Mundial volvieron a casa, menos Luis.

Encontrarlo es un deber. Traerlo a casa sería un honor.


Federico Marotta


viernes, 18 de marzo de 2022

ITALIANOS EN MERCEDES

ITALIANOS EN MERCEDES por Federico Marotta

En este enlace podrás abrir el trabajo "Italianos en Mercedes". Basado en documentación de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de la ciudad de Mercedes, Soriano, Uruguay. Basado en un trabajo de investigación realizado en 2014 merced a la gentileza de Walter Toneguzzo, pte. de la Sociedad. 

La emigración italiana desde el siglo XIX en donde se puede leer sobre los inicios fundacionales desde la Sociedad Filarmónica Cosmopolita, la banda de música, coro, construcción del edificio sede la Sociedad, el cine Roma y Max Glucksmann, la solidaridad italiana en la Primera Guerra Mundial, socios de diferentes épocas, comité de damas Cruz Roja, la sección femenina y sus socias, el Comité "Italia Libre", la actitud de los italianos de Mercedes ante la Segunda Guerra Mundial, el trabajo como sociedad médica hasta el convenio final, fiestas venecianas en el Río Negro, celebraciones del 20 de septiembre, entrevistas a Juan Ángel "Lito" Martegani, Miguel Ángel Grisi, Blanca Putti Dinelli, Myriam Vaz Schettini, diplomas de socios constantes, el italiano en el tango, el asesinato del secretario Nocetto, luz eléctrica, el sueño del Panteón social, las casas de la calle Rodó, escritos de Wilson Armas Castro y Herman Vespa, la calle Garibaldi, plaza Italia, Instituto Italiano de Cultura, celebraciones en Sandú Chico F.C., el nuevo salón social, fiesta de las colectividades.

Trabajo inscripto en el Registro Central de la Propiedad intelectual. Ministerio de Cultura y Deporte de España. Derechos reservados. 

viernes, 11 de febrero de 2022

LOS INDIOS MANSOS DE LA BANDA ORIENTAL - SANTO DOMINGO SORIANO, DOCUMENTADA - LIBRO DE WILDE MAROTTA CASTRO

https://drive.google.com/file/d/1ZTIwPg0ffKEPC_scFWPsj0Sb3ikgdAcC/view?usp=sharing

"Los Indios Mansos de la Banda Oriental - Santo Domingo Soriano, documentada". Autor: Wilde Marotta Castro.

Puedes leer y descargar gratuitamente este libro.

La historia documentada de Villa Santo Domingo Soriano, pueblo más antiguo del Uruguay, fundado en 1624.