Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 26.8.26
“UN ENFRENTAMIENTO EN TODA REGLA”
LUIS TUYA
En nuestra diaria e intensa búsqueda en internet se nos apareció un trabajo titulado "El sur del valle del Jiloca durante la Guerra Civil española". Tenía una entrevista a Benedicto Gómez Cebrián que relató a Carlos Comín Lordán una batalla aérea. Lo que decía Benedicto era coincidente. Le paso el trabajo a Pedro Troche y Alejandro Gil preguntándoles: “¿Benedicto está narrando la caída de Luis?”. Coincidimos. Sí, se la había contado a Carlos que había presentado el trabajo en la Universidad de Zaragoza.
CARLOS COMÍN LORDÁN
Contactamos por correo con Carlos, rápidamente al teléfono y así Carlos se unía a un equipo que se iba armando solo pero guiados por la propia historia de búsqueda.
Cuando Gonzalo Berger tuvo todos los papeles prontos para enviarlos al Gobierno de Aragón para que nos autorizara la búsqueda (hablamos de 2021) le respondieron que había que ir personalmente. Me llama Gonzalo, que estaba en Barcelona, para decirme que no le era posible ir a Zaragoza. Entonces llamo a Carlos que sí estaba en Zaragoza y rápido respondió: “yo voy, envíenme la solicitud y la presento”.
Luego que la ingresara llamo a Carlos y le pido los gastos de movilidad, ingreso de la solicitud o su día perdido y me dijo: “yo no cobro por esto”.
BENEDICTO Y SUS 101 AÑOS
Carlos fue a buscar a Benedicto, lo invitó a que le acompañara al monte Santa Bárbara para que le señalara el lugar de caída. Benedicto tenía ya 101 años e igualmente aceptó la invitación. Señaló el barranco Balsa Seca, igual que Antonio Guillén “Rosino”. En los días de búsqueda Carlos se acercó al monte Santa Bárbara y pudimos conocerle y compartir. Carlos tomó esta iniciativa por sí solo, demostrando su empatía con el caso y colaborando así de modo importante. Fue él quien nos consiguió las referencias catastrales, necesarias para comunicarlas al gobierno aragonés.
Carlos nos cuenta lo que escuchó de Benedicto: “Un enfrentamiento en toda regla… escuchó varias veces las ametralladoras de los aviones. Benedicto estaba de pastor con Hilario y se marchó antes que viniese la Guardia Civil. En la zona no creo que cayese ningún avión más. Benedicto sólo recuerda uno estrellarse. Habla del combate en torno a las 10 de la mañana y con una duración entre 15-20 minutos por lo menos. También recuerda que echó humo el avión hasta estrellarse. Volaban bajo, se distinguían bien. Hicieron varias maniobras entre ellos para dispararse, digamos que no se trataría de una huida sino de un enfrentamiento en toda regla. Escuchó varias veces las ametralladoras de los aviones”.
TRABAJO DE FIN DE GRADO EN LA UNIVERSIDAD
Carlos presentó su trabajo en la Universidad de Zaragoza: "El sur del valle del Jiloca durante la Guerra Civil española", 2020. Trabajo de fin de grado en Historia, Facultad de Filosofía y Letras, curso 4º, grupo 1, año académico 2019-20. En él agregaba: “Benedicto estaba de pastor muy cerca del lugar y se acercó. Así comprobó cómo durante el tiroteo muchas de las balas habían destrozado parte de un rebaño de ovejas de un vecino del pueblo que se encontraba pastando, en torno a 40-50 murieron acribilladas por las balas. Benedicto y ese pastor se acercaron cautelosos al avión que estaba en llamas y pudieron ver al piloto que era un chaval joven. Murió en el acto y Benedicto lo describe con un mono azul y con unas zapatillas también azules, todo esto mientras se estaba quemando. El fanatismo era tal en muchas de las gentes de aquel entonces que una de las primeras personas en acudir fue un señor que en cuanto se dio cuenta de que el avión pertenecía a la República arrojó una piedra al piloto llamándolo “rojo”. Unos días después mi abuelo (Juan Comín Fuertes) pudo presenciar cómo vino el ejército rebelde y se llevaban parte de un avión que había impactado brutalmente contra el suelo, destacando la cola de éste que había quedado intacta a la vista”.
EL AVIÓN EN EXHIBICIÓN
De este modo Luis Tuya aparece en este trabajo universitario de Carlos. Cuando Luis cae había muchos vecinos del pueblo de Celadas que estaban refugiados en el monte Santa Bárbara. Se acercaron varias personas a ver el avión caído, entre ellos muchos niños como Virgilia o Benito, con quienes también pudimos hablar. Así como Benedicto e Hilario, se habían acercado Fortunato y Antonio “Rosino”, todos ya adolescentes y éste, testigo fundamental con quien pudimos hablar varias veces y que resultara clave en señalar el barranco Balsa Seca dentro del extenso monte Santa Bárbara.
Lo que relata Carlos, según su abuelo, es coincidente con una publicación que encontramos en el diario “Lucha” de Teruel del 22 de mayo de 1937 en donde se escribe de la exhibición en dicha ciudad de un avión republicano caído en Celadas. Esta exhibición hecha por el “ejército rebelde”, es decir, el franquista o nacional, ejército que siempre dominó la zona del monte Santa Bárbara donde cae Luis. De este modo se desprende que el cuerpo de Luis seguramente quedó en manos de los sublevados
Imágenes: Carlos y Benedicto (fallecido hace dos años).









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