LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

martes, 15 de septiembre de 2026

EL SAINT-EXUPERY URUGUAYO ES DE SORIANO - LUIS TUYA


Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 15.9.26

EL SAINT-EXUPERY URUGUAYO ES DE SORIANO 

En la búsqueda de prensa de la época nos encontramos con el diario “Lucha” de Teruel del 22 de mayo de 1937.

Nota del Día. Ayer tarde tuvimos ocasión de admirar uno de los aviones rojos que nuestra gloriosa aviación derribó durante los últimos días del pasado mes de Abril en el sector de Celadas.

El fuego hizo estragos en su cuerpo derrengado por la violenta caída y de lo que fue un soberbio conquistador de espacio, queda solamente un montón de chatarra. 


Nosotros, según comprenderán ustedes, quisiéramos ver a todos sus hermanitos rojos de la misma manera: negros. Por eso no sentimos lástima alguna, sino alborozo, cuando “admiramos” el informe montón de chatarra”.

El odio que refleja la nota nos ilustra la situación que se vivía en la época. No hay firma de periodista, tampoco la nota define el sitio en donde fueron vistos los restos del avión pero sabemos que fue exhibido en Teruel capital y probablemente el motor fue derivado para extraerle lo conveniente. Al nombrar Celadas en la nota estamos seguros se trata del Polikarpov I15 de Luis. La nota tampoco menciona al piloto ni el destino de su cuerpo.

JAVIER MILLÁN

Cuando el hallazgo del lugar de caída de Luis Tuya y de cientos de pequeñas piezas de su avión fue noticia llegó hasta Celadas el periodista Javier Millán (imagen) del “Diario de Teruel”, noviembre 2021. En forma muy correcta y amable nos realizó preguntas para elaborar su artículo de prensa. Compartimos información y en determinado momento Javier nos preguntó si habíamos encontrado noticias de prensa de la época. Le comentamos la del Diario “Lucha” y nos pidió se la leyésemos. Luego nos pidió la imagen, la cual compartimos.

EL SAINT-EXUPERY DE SORIANO


 El domingo 14 de noviembre 2021 en el “Diario de Teruel”, página 30, apareció un artículo de Javier reparando la memoria de Luis.
El título: "El Saint-Exúpery uruguayo que encontró la inmortalidad en los cielos turolenses".

La Guerra Civil trajo mucho dolor y costó la vida a miles de personas tanto entre los combatientes como en la población civil, la mayoría de las cuales pasaron a la historia como seres anónimos víctimas del conflicto sólo recordadas por sus familias. El hallazgo hace una semana de restos de un avión de combate republicano en un monte de Celadas ha sacado a la luz a uno de esos personajes desconocidos, Luis Tuya, un piloto de aviación uruguayo que se alistó como voluntario al inicio de la contienda tras haber participado en la Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia. Su historia, ajena hasta ahora a los turolenses, pone rostro a uno de los tantos miles de combatientes que perdieron la vida en el conflicto bélico, en el caso de Tuya cuando tenía sólo 31 años de edad. Su romanticismo y carácter bohemio, así como la búsqueda que del avión y de sus restos mortales ha hecho un grupo de investigadores de su país, lo convierten en el Saint-Exupéry uruguayo que encontró la inmortalidad en los cielos turolenses”.

DIARIO DE TERUEL” – SAINT-EXUPERY

No es difícil comparar la historia de Tuya y la de su búsqueda, salvando las distancias, con la del escritor y piloto francés Antoine de Saint-Exupéry, otro bohemio romántico con alma de pájaro. El aviador francés murió en 1944 en una misión de reconocimiento durante la II Guerra Mundial. Dado por desaparecido y sin saber qué pudo ser de él, varios días después fue hallado un cadáver al sur de Marsella que las olas arrastraron a la costa. Llevaba insignias francesas pero no pudo ser identificado. El cuerpo acabó enterrado en una fosa común de Carqueiranne.

En 1998 un pescador encontró en la misma zona al sur de Marsella una pulsera de plata que llevaba el piloto el día de su desaparición y en el año 2000 un buzo halló los restos de un avión hundido próximo al mismo lugar, que años después se confirmó que era el que pilotaba Saint-Exupéry. 

El autor de “El Principito”, libro de cabecera de la infancia a lo largo de generaciones, fue un pionero de la aviación tanto a este como al otro lado del Atlántico, puesto que acabó radicado en Argentina, antes de regresar a Europa, en tiempos en los que Tuya daba también rienda suelta a su espíritu de pájaro alzando el vuelo en Uruguay tras hacerse piloto en 1929”.

LUIS TUYA CUAL “PRINCIPITO”

Se haga lo que se haga, Luis Tuya ya es inmortal en los cielos de Celadas al haber puesto nombre propio a aquel aviador desconocido que se creía ruso y del que se hablaba hasta ahora sin ponerle rostro. Su historia no es la del autor de “El Principito”, pero comparten tantas similitudes, que bien merece ser recordado como el Saint Exupéry uruguayo por esa pasión compartida que ambos tenían por la aviación y la libertad que les daba volar.

Su identidad ya no es desconocida para los turolenses, y con independencia de que puedan encontrarse el día de mañana sus restos mortales, románticos que parecen salidos de otra época como Troche y Marotta, con la complicidad de otras muchas personas, han cerrado la historia de uno de los ases de los orígenes de la aviación de combate, cuando volar no dependía de la tecnología moderna con que cuentan hoy las aeronaves, sino del alma de pájaro de sus pilotos a la conquista de los cielos”.

AGRADECIMIENTO A JAVIER MILLÁN

La nota de Javier es más extensa y se informó debidamente para redactarla. Nombra a Pedro Troche y utiliza el título de su libro sobre Luis: “Alma de pájaro”. Anteriormente Javier había publicado otra nota sobre el hallazgo así como también cuando los homenajes a Luis del año 2024 en Soriano.

El valor de reparación de la memoria de Luis por parte de Javier es inconmensurable. Fue él quien nos dijo que “Lucha” era en 1937 el nombre del actual “Diario de Teruel”, donde trabaja.

Quizás nos volvamos a encontrar con Javier para conversar sobre la enorme empatía que le despertó Luis, el por qué de esta reparación de la memoria y considerar héroe a nuestro sorianense.

Desde aquí le envío un abrazo y sólo le digo “gracias Javier”.



 

sábado, 12 de septiembre de 2026

VIRGILIA GÓMEZ - TESTIGO DE LA ÚLTIMA BATALLA DE LUIS TUYA


VIRGILIA GÓMEZ

TESTIGO DE LA ÚLTIMA BATALLA DE LUIS TUYA

Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 8.9.26

Virgilia tenía cinco años cuando estaba refugiada en el monte Santa Bárbara junto a su familia y se acuerda de la batalla aérea protagonizada por Luis.

En Celadas nos recibió en su casa en compañía de su esposo Lorenzo y le agradecimos.

Hay que recibir a todo el mundo y más con un compañero que ha venido usted, que es un hijo del pueblo (se refiere a Joaquín Guillén)”.

Quiero que usted me cuente qué pasó el 16 de abril de 1937, que usted vio caer un avión.

Yo lo vi primero ametrallar al ganado. Estaba no sólo él. Había más aviones que reñían. Uno subía y el otro bajaba. Cuando éste cayó el otro se marchó. Lo que no sé es si había uno o había dos”.

Usted estaba en el carrascal.

Sí, porque nos fuimos del pueblo porque entraban … y empezaban los rojos… a irnos… y nos metimos al monte para librarnos de que nos tiraran tiros”.

Usted era una niña.

Aún no había cumplido los cinco años. Me acuerdo de que ametrallaban, era ametrallar. Porque había un ganado y les parecía que eran soldados. Porque preparaban unas polvaderas que para qué. Matarían a lo mejor 30 o 40 o más”.

Era de mañana.

A la mañana muy pronto no. Igual podían ser las 11, en fin, la hora no lo sé”.

¿Usted llegó a ver los aviones combatiendo?

Estábamos metidas en las matas y nosotros mirábamos arriba y había un señor y nos decía: “poneros boca abajo”… le parecía que boca abajo no nos iban a matar. Pues nos hubieran matado de todas maneras. Pero nosotros boca arriba para ver como reñían, como tiraban los aviones”.

¿Con quién estaba usted?

Con mi madre, mi hermano… porque mi padre estaba en Santa Bárbara haciendo guardia”.

¿Sentía miedo?

Teníamos mucho miedo, claro que teníamos miedo. Y cuando cayó el avión todos nos fuimos… había personas mayores… iríamos a lo mejor veinte y tantos. Cuando llegamos allí estaba ardiendo (Luis). Me acuerdo que llevaba un chaquetón de cuero marrón, el gorro también marrón y él ardía como una vela. Me acuerdo que tenía unas pantorrillas muy gordas pero no sé si sería porque ya estaba ardiendo o porque el hombre estaba recio.

Llegamos allí y unos querían tirarle una piedra, claro… cada uno decía una cosa. Cuando llegamos allí dice un señor: “¿y qué ha defendido este señor, que le ha costado la vida?”… y ya nos vinimos y se quedó ardiendo. Estábamos a medio kilómetro de donde cayó…”. 

¿Quiénes estaban?

No había nadie más que gente paisana. Quince o veinte éramos más bien todos jóvenes. A lo mejor de mayores no estaba más que mi madre y otro señor”.

¿Estamos hablando del barranco Balsa Seca?

Pues a lo mejor… es que arriba había una balsa pero yo exacto exacto donde cayó el avión no se lo podré decir (al detallar una balsa lo confirma, es la que da nombre a ese barranco). Del piloto sí me acuerdo… como ardía, porque es que como llamaba la atención como ardía el hombre. Como una vela. La ropa se le pegaría fuego enseguida”.

¿Usted sabe qué se hizo después con el avión?

Yo de eso ya no. Nosotros aquella misma noche nos bajamos a Cella (pueblo cercano)”.

Usted me dice que tendríamos que haber venido antes.

Sí, porque había personas mayores que les podrían haber aclarado las cosas de otra manera. Si ustedes vienen, a lo mejor, quince años antes pues había personas, por ejemplo los tres chicos que llevaba mi madre… eran más mayores que yo. Uno del tiempo de mi marido y los otros dos más mayores. Ellos les podrían haber dado explicaciones”.

Admiro su memoria. Para haber sido una niña de cinco años que se acuerde tanto...

Es que esas cosas se te quedan grabadas porque aquello era muy serio… y como no la habías vivido ni imaginado semejante cosa… veías al avión que tiraba...”

Virgilia, mis respetos porque sé que la guerra…

Muy cruel, muy cruel… Nosotros no la pasamos tan mal porque nos quedamos en Cella y de allí no salimos. Demoramos dos años en volver a Celadas”.


Virgilia se arremanga y nos enseña cicatrices de metralla diciéndonos que eran del año 38, que estuvo en hospital militar y provincial, que luego la llevaron a Zaragoza pensando que estaba muerta “y con las pantorrillas todas acribilladas… había aquí un hospital militar y me curó el médico en el provincial, me limpiaron los ojos y un oído lo perdí”.

En la despedida afirma: “él ardió y no quedó más que las cenizas”, refiriéndose a Luis. Pero los testigos dicen que se acercaron bastante al avión, el fuego no sería tan fuerte. Difícil pensar que Luis haya quedado en cenizas.


 

martes, 1 de septiembre de 2026

LUIS TUYA POR LUIS SALESA


LUIS TUYA POR LUIS SALESA 


SI HUBIESEN SIDO TODOS TAN VALIENTES COMO ÉL, NO HUBIERAN PERDIDO LA GUERRA”

Hombre que salía a caminar cuidando su salud. Ochenta años o más y se venía andando al barranco para ver cómo iba nuestra búsqueda. Alguna vez tomó una herramienta para excavar y demostrar así su fortaleza.

Nos dijo algo que queda por siempre en nuestro pensamiento. 

¿Qué le han dicho sobre el combate? ¿Cómo fue?

Luis Salesa: “A mí me contaron que aquí iban tres aviones, dos de la zona nacional y otro de la zona de los republicanos. Y que estuvieron aquí peleando, peleando, peleando y dos contra uno, falló el de la zona de los republicanos”.

¿Hubo mucha disputa?

Ah sí, se ve que hubo disputa pero gorda”.

¿Y qué se dice del piloto que cayó abatido?

Pues que se va a decir, que era un tío valiente, que era un tío que defendía eso pero iban dos contra él y dos contra uno…”.

Quedó la imagen de valentía del piloto.

Exactamente. Yo se lo sentía al padre de uno que se llama Basilio que es amigo mío, que decía… que estaban hablando allá (señala al otro lado del camino, donde vivía el padre de su amigo)… que decía… si hubiesen sido todos tan valientes como él no hubieran perdido la guerra”.

Quien les contaba esta historia era Basilio Gómez, el padre del amigo de Luis que también se llama Basilio. Esta conversación con Luis Salesa está grabada y registrada en youtube.


 Fotos: Paco Muñoz, Federico Marotta, Basilio Gómez y Luis Salesa, en el barranco “Balsa Seca”

Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 1 setiembre 2026


 

jueves, 27 de agosto de 2026

"UN ENFRENTAMIENTO EN TODA REGLA" - CARLOS COMÍN LORDÁN - EL CASO DEL AVIADOR LUIS TUYA


Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 26.8.26 

UN ENFRENTAMIENTO EN TODA REGLA” 

LUIS TUYA 

En nuestra diaria e intensa búsqueda en internet se nos apareció un trabajo titulado "El sur del valle del Jiloca durante la Guerra Civil española". Tenía una entrevista a Benedicto Gómez Cebrián que relató a Carlos Comín Lordán una batalla aérea. Lo que decía Benedicto era coincidente. Le paso el trabajo a Pedro Troche y Alejandro Gil preguntándoles: “¿Benedicto está narrando la caída de Luis?”. Coincidimos. Sí, se la había contado a Carlos que había presentado el trabajo en la Universidad de Zaragoza.

CARLOS COMÍN LORDÁN

Contactamos por correo con Carlos, rápidamente al teléfono y así Carlos se unía a un equipo que se iba armando solo pero guiados por la propia historia de búsqueda.

Cuando Gonzalo Berger tuvo todos los papeles prontos para enviarlos al Gobierno de Aragón para que nos autorizara la búsqueda (hablamos de 2021) le respondieron que había que ir personalmente. Me llama Gonzalo, que estaba en Barcelona, para decirme que no le era posible ir a Zaragoza. Entonces llamo a Carlos que sí estaba en Zaragoza y rápido respondió: “yo voy, envíenme la solicitud y la presento”.

Luego que la ingresara llamo a Carlos y le pido los gastos de movilidad, ingreso de la solicitud o su día perdido y me dijo: “yo no cobro por esto”.

BENEDICTO Y SUS 101 AÑOS

Carlos fue a buscar a Benedicto, lo invitó a que le acompañara al monte Santa Bárbara para que le señalara el lugar de caída. Benedicto tenía ya 101 años e igualmente aceptó la invitación. Señaló el barranco Balsa Seca, igual que Antonio Guillén “Rosino”. En los días de búsqueda Carlos se acercó al monte Santa Bárbara y pudimos conocerle y compartir. Carlos tomó esta iniciativa por sí solo, demostrando su empatía con el caso y colaborando así de modo importante. Fue él quien nos consiguió las referencias catastrales, necesarias para comunicarlas al gobierno aragonés. 


Carlos nos cuenta lo que escuchó de Benedicto: “Un enfrentamiento en toda regla… escuchó varias veces las ametralladoras de los aviones. Benedicto estaba de pastor con Hilario y se marchó antes que viniese la Guardia Civil. En la zona no creo que cayese ningún avión más. Benedicto sólo recuerda uno estrellarse. Habla del combate en torno a las 10 de la mañana y con una duración entre 15-20 minutos por lo menos. También recuerda que echó humo el avión hasta estrellarse. Volaban bajo, se distinguían bien. Hicieron varias maniobras entre ellos para dispararse, digamos que no se trataría de una huida sino de un enfrentamiento en toda regla. Escuchó varias veces las ametralladoras de los aviones”.

TRABAJO DE FIN DE GRADO EN LA UNIVERSIDAD

Carlos presentó su trabajo en la Universidad de Zaragoza: "El sur del valle del Jiloca durante la Guerra Civil española", 2020. Trabajo de fin de grado en Historia, Facultad de Filosofía y Letras, curso 4º, grupo 1, año académico 2019-20. En él agregaba: “Benedicto estaba de pastor muy cerca del lugar y se acercó. Así comprobó cómo durante el tiroteo muchas de las balas habían destrozado parte de un rebaño de ovejas de un vecino del pueblo que se encontraba pastando, en torno a 40-50 murieron acribilladas por las balas. Benedicto y ese pastor se acercaron cautelosos al avión que estaba en llamas y pudieron ver al piloto que era un chaval joven. Murió en el acto y Benedicto lo describe con un mono azul y con unas zapatillas también azules, todo esto mientras se estaba quemando. El fanatismo era tal en muchas de las gentes de aquel entonces que una de las primeras personas en acudir fue un señor que en cuanto se dio cuenta de que el avión pertenecía a la República arrojó una piedra al piloto llamándolo “rojo”. Unos días después mi abuelo (Juan Comín Fuertes) pudo presenciar cómo vino el ejército rebelde y se llevaban parte de un avión que había impactado brutalmente contra el suelo, destacando la cola de éste que había quedado intacta a la vista”.

EL AVIÓN EN EXHIBICIÓN 

De este modo Luis Tuya aparece en este trabajo universitario de Carlos. Cuando Luis cae había muchos vecinos del pueblo de Celadas que estaban refugiados en el monte Santa Bárbara. Se acercaron varias personas a ver el avión caído, entre ellos muchos niños como Virgilia o Benito, con quienes también pudimos hablar. Así como Benedicto e Hilario, se habían acercado Fortunato y Antonio “Rosino”, todos ya adolescentes y éste, testigo fundamental con quien pudimos hablar varias veces y que resultara clave en señalar el barranco Balsa Seca dentro del extenso monte Santa Bárbara.

Lo que relata Carlos, según su abuelo, es coincidente con una publicación que encontramos en el diario “Lucha” de Teruel del 22 de mayo de 1937 en donde se escribe de la exhibición en dicha ciudad de un avión republicano caído en Celadas. Esta exhibición hecha por el “ejército rebelde”, es decir, el franquista o nacional, ejército que siempre dominó la zona del monte Santa Bárbara donde cae Luis. De este modo se desprende que el cuerpo de Luis seguramente quedó en manos de los sublevados

Imágenes: Carlos y Benedicto (fallecido hace dos años).


 

miércoles, 19 de agosto de 2026

PARTE DE GUERRA REPUBLICANO - LUIS TUYA


Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 18 agosto 2026

PARTE DE GUERRA REPUBLICANO – LUIS TUYA 

El siguiente es el parte de guerra del Gobierno de la entonces República de España, gobierno que había sido elegido democráticamente y que defendía Luis Tuya.

Recordamos que el sorianense cae en los cielos del monte Santa Bárbara, junto al pueblo de Celadas, municipio de Teruel, comunidad autónoma de Aragón, primera línea de fuego, el 16 de abril 1937. El parte nos ilustra la intensidad de guerra en la zona el día donde cae el nacido en Duraznito (Soriano).

PARTE DE GUERRA DEL GOBIERNO DEL 16 ABRIL 1937

En esta jornada de hoy nuestras tropas ocuparon los pueblos de Visiedo, Lidón y Argente y la importante posición de Cerro Gordo, combatiéndose con gran entusiasmo y presionando con gran intensidad sobre Celadas, infligiendo al enemigo un duro castigo. Nuestra aviación cooperó con gran eficacia al avance de nuestras tropas, bombardeando y ametrallando las concentraciones enemigas, y en un combate sostenido con la contraria logró derribar un aparato “Fiat”.

PARTE DEL MINISTERIO DE MARINA Y AIRE 


Grupo de asalto - Efectuaron los aparatos de este grupo los siguientes vuelos: uno por 12 aviones, otro por seis y un tercero por 12, bombardeando dos veces el Monte de Santa Bárbara y una Cerro Gordo. Los resultados fueron buenos, según participa el Estado Mayor de Tierra.

Grupo 20 – Se realizaron, con protección de cazas, tres vuelos, dos de ellos por escuadrillas de seis aparatos y otro por un grupo de 12, siendo bombardeados el ferrocarril y la carretera, en las proximidades de Caudé; las posiciones del enemigo junto al Monte de Santa Bárbara y las concentraciones rebeldes en el pueblo de Celadas. Según informaciones, se registró un resultado satisfactorio.

Grupos de caza – Además de la protección a los otros grupos, hechas por escuadrillas de seis aparatos, salieron 20 aviones, que bombardearon y ametrallaron Cerro Gordo y el Monte Santa Bárbara. En las proximidades de este último derribaron un “Fiat”, que cayó en territorio enemigo. Además, obligaron a huir a 21 aparatos facciosos que pretendían atacar nuestras posiciones cercanas al Monte Santa Bárbara.

Grupo 12 – Cada uno de los aviones de este grupo hizo tres vuelos, efectuándose siete bombardeos por patrullas de a tres. Cinco aparatos verificaron un reconocimiento en la retaguardia enemiga y al mismo tiempo bombardearon los siguientes objetivos: posiciones de artillería en la parte norte de Teruel, cementerio de la ciudad, estación ferroviaria y cuarteles.

Igualmente bombardearon Cerro Gordo, Monte Santa Bárbara, estación del ferrocarril y Monreal del Campo, este punto por siete veces. Estación de Luco de Jiloca, estación de Calatayud y una compañía de 12 camiones que marchaba por la carretera de Calatayud a Teruel. En Calatayud y Teruel se les hizo intenso fuego de artillería antiaérea, siendo además objeto de tres ataques por otros tantos grupos de cazas enemigos, uno a cargo de siete aviones sobre Calatayud, otro con 20 en la misma región y otro con 13 sobre Teruel, sin que tales ataques ocasionaran baja alguna.

Los vuelos hechos durante la jornada en este frente suman 140. La acción intensísima de las fuerzas aéreas permitió que las tropas de tierra ocuparan las posiciones de Cerro Gordo, la cual fue abandonada por el enemigo ante el irresistible ataque de nuestros aviones”.

De este modo se comprende la enorme carga de guerra que vivía la zona donde cae Luis. Tengamos en cuenta que los partes de guerra de ambos bandos pretendían siempre trasladar lo positivo o beneficioso, evitando hablar de caídas o derrotas.

AYUNTAMIENTO DE CELADAS – 1942

El último paso para cerrar la historia de Luis es saber qué se hizo con su cuerpo, donde está enterrado. Los investigadores de la Guerra Civil consultados están de acuerdo en asegurar que Luis debió ser enterrado en su sitio de caída, vista la situación de guerra existente. Nuestros intentos no han dado frutos aunque sí hemos encontrado cientos de pequeñas piezas del avión.

El siguiente es el documento que encontramos del Ayuntamiento de Celadas. Del año 1937 no existe documentación del municipio. Éste es de 1942:

Relación de cadáveres recogidos en este término municipal, de personas no reconocidas como residentes en él, que sufrieron muerte violenta durante la dominación roja.

En este pueblo y su término municipal que fue casi todo la Guerra frente de combate y que fue invadido por la horda roja; como estuvo evacuado más de un año y precisamente en la época de combates, no existiendo en el término autoridades civiles ni paisanos sino únicamente fuerzas militares, aun cuando seguramente pudo haber algunas muertes de militares, éstos no fueron inscriptos en el Registro Civil ni identificados, los cuales debieron ser recogidos y enterrados por las fuerzas nacionales; no pudiendo por tanto dar expresión de ellos”.



 

domingo, 16 de agosto de 2026

ANTONIO ANDRÉS Y SU PADRE FORTUNATO - HISTORIA DE LA BÚSQUEDA DE LUIS TUYA


Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 11 agosto 2026

ANTONIO ANDRÉS Y SU PADRE FORTUNATO 

Antonio Andrés fue alcalde de Celadas y es un hombre clave en lo que fue la búsqueda del sitio de caída de Luis Tuya.

“Cuando mi padre hablaba de la guerra siempre terminaba hablando de esta batalla. Me hubiera encantado que mi padre hubiese sabido que el piloto que él vio morir se llamaba Luis Tuya”.

Fortunato Andrés, su padre, en sus 15 años, era pastor de ovejas y la mañana del 16 de abril de 1937 estaba en el monte Santa Bárbara junto a Antonio Guillén Gómez “Rosino”. Ambos se acercaron al avión caído de Luis y le vieron mirada al cielo mientras se quemaba.

En diciembre 2021, en una segunda visita de búsqueda, Antonio nos esperó en el monte Santa Bárbara con todas las herramientas que le habíamos pedido. Al día siguiente consiguió una excavadora y él mismo la manejó durante todo el día.

“Yo tengo conocimiento a raíz de toda mi vida de oír a mi padre como vio caer el avión y como vio empezar a pegarse fuego”.

¿Qué te contaba tu papá?

“Me contaba que vieron como caía el avión y cuando ya cayó en el suelo el avión estaba el piloto, siempre me decía lo mismo, que llevaba el gorro de aviador y unos guantes y él recuerda muy bien aquella imagen de como lo vio y siempre, siempre, siempre, aquello lo debió de marcar algo porque me lo contaba cientos y cientos de veces”. 

Él se acercó con Antonio (Rosino).

Sí, con Antonio que entonces estaban allí con unas pocas de ovejas que tenían allí en la partida Las Cuevas y se acercaron los dos pero enseguida se fueron porque alguien llegó y les dijo que se fuesen por si explotaba el avión”.

Entonces él también vio arder el piloto.

“Sí, vio arder el piloto”.

Le habrá quedado para toda la vida ese recuerdo, esa marca.

“Ese recuerdo… yo a lo largo de la vida cuando me lo contaba yo decía… pero ya estás con cosas de la guerra, siempre con cosas de la guerra. Pero aquello lo debió dejar marcado porque aquello fue… debió de ser para ellos… pues, un trago”.

El hecho de que tú nos hayas ayudado muchísimo en la búsqueda, ¿te ha acercado a tu padre?

“Sí, sí. Yo hubiese dado algo porque mi padre hubiese sabido, en estos momentos, como se llamaba el piloto que él vio arder y ponerle el nombre de Luis Tuya. Ha sido para mí una cosa muy importante porque es un episodio que mi padre no dejaba de contar. Hubiese sido muy bonito que mi padre hubiese estado aquí para poder ver quién fue el que cayó ahí”.

Para nosotros que nos cuentas esto es muy emocionante, de mucha sensibilidad, porque son historias que quedan y relacionadas con Luis.

“Muchísima. Muchísima sensibilidad porque, ya te digo, fue en aquellos tiempos, aquella época, fue para la gente aquella un desastre y él hubiese estado aquí hoy… mi padre hubiese llorado de emoción de saber el nombre del aviador Luis Tuya, que siempre decían que había sido un ruso y ahora saber que era uruguayo y que se llamaba Luis Tuya… mi padre, bueno, no se lo creería, lleno de emoción”.

Antonio, muchas gracias por todas las ayudas que nos has dado.

“Pues muchísimas gracias a vosotros. Yo también estoy agradecido a vosotros porque habéis buscado una persona que luchó … perdón (se emociona)… por la libertad y la democracia y esas personas se merecen todo. Muchas gracias”.

Por un día entero de trabajo el propietario de la enorme excavadora pidió cien euros incluido el combustible. Algo simbólico. Por lo menos eso nos dijo Antonio. Al terminar el día pagamos a Antonio los cien euros, en tanto él sentenciaba: “a mí no me deben nada”.

Volví a pasar por Celadas y reencontrarme con Antonio, siempre amable. En un momento me dio un billete de cien euros. Me dijo que era el mismo billete que le había dado en el monte Santa Bárbara. Me pidió que ese billete fuera a Soriano y si es posible que se exhibiera. Su manera simbólica de colaboración, de conectar con Soriano, con Luis y con su padre Fortunato.

Enlaces a youtube con la participación de Antonio Andrés:











 

martes, 11 de agosto de 2026

EL INVIERNO DE INDEPENDIENTE - UNA PARED HISTÓRICA


EL INVIERNO DE INDEPENDIENTE

UNA PARED HISTÓRICA
La de Independiente, el hoy “Saratsola”. En 1981 se tiró abajo el paredón del frontón y se acabaría la práctica de este deporte en el club. Por eso cuando Francisco me mostró las fotos me entró una nostalgia linda. La presidencia era de Eduardo Broggi con Gustavo Saratsola, Luis y Polo Dudoy, Richard Tórtore, Gustavo Bueno, yo era el secretario y alguno más que se me olvida. A partir de 1981 se le dio impulso al básquet del CAI que estuvo 16 años en la B para poder ascender en la temporada 81-82 de la mano de los técnicos Pedro “Perucho” Alberti que se tuvo que ir a media temporada y llegó Luisito García para ascender. Al año siguiente se gana el Campeonato “Invierno”, un Preparación de la época, que fue el primer título del básquet del CAI en primera, aunque no oficial porque no era el “Competencia” (lo mismo había hecho Centro Artigas el año anterior cuando había ascendido).
El CAI fue fundador de la Liga, tuvo una escisión en el Libertad, volvieron al CAI. El básquet era un deporte secundario en el club como las bochas o el frontón hasta que en 1981, luego de controversias internas, se decidió impulsar el básquet y para eso hubo que sacrificar el frontón, como luego se sacrificó la cancha de bochas, deportes donde el rojo estuvo federado en su momento. No hay dudas que Independiente había nacido como club de fútbol.
Estas dos fotos que uní pertenecen a Francisco “Peco” Giménez y son de un partido entre Peñarol y Centro Artigas, dos equipos que me hubiera gustado que siguieran practicando básquet.
Los tableros del CAI en ese entonces eran del Club Pacaembú con quien siempre se tuvo una relación cordial, incluso la actual sede de Pacaembú fue en su momento sede de Independiente.
La foto me trae el recuerdo y la nostalgia de aquellos años de básquet del CAI, por el 76, donde había que dársela a Heber Pintos, el líder del cuadro, con Alexis Sosa secundando y después Listur, Riva, Maneiro, Navarro, Quijano, mi hermano Pablo y otros compañeros que no recuerdo con Luis Cresci de entrenador, Julito Rossi y José Luis “Cholo” Galván de hinchas fieles y Holfito Caresani, que mantenía el básquet, creó una escuela recreativa en el club y me encomendó esa misión, donde iban montones de gurises y hasta un equipo de mini se formó… llegaría el 81 y la revolución interna buscando el ascenso con la llegada de Pedrito Marino y luego Javier Mela y Bielo López para despegar y con Verita de equipier… y después la llegada de otros jugadores y el comienzo de una escuela de básquet con Otto, Guzmán y que hoy se mantiene y esperemos que para siempre.
Hoy el “Saratsola” luce impecable gracias a un gran trabajo realizado para continuar jerarquizando al básquet y mantener escuela formativa, dando valores a niñas y niños, razón fundamental de los clubes en ese fenómeno deportivo que es la ciudad de Mercedes.
Pero este Independiente actual dista mucho de ser aquel de los inviernos en la B, del poco apoyo, de los escasos hinchas, de las barras de jugadores hinchas que mantenían el equipo. Pero hubo un año en que comenzó a aparecer la primavera enorme que vivimos hoy, felizmente.
Esperamos 66 años para lograr el primer Competencia con una generación inolvidable que repetiría varias veces y que nos dieron una alegría eterna y muy emocional sobre todo a quienes vivimos el CAI desde aquellos días de inviernos en la B. Es posible que esos primeros campeones no tengan idea de lo que significó para algunos como yo esa primera victoria.
Por casualidad, en ese 99-00 volvía a ser secretario del club y se me encomendó organizar la caravana clásica de celebración y saludo a los clubes hermanos. A su vez la íbamos transmitiendo en directo por Radio Impacto. Doble motivo. Entonces decidí que una vez saludados los clubes de básquet la caravana iría al barrio Grito de Asencio, ante la sorpresa de algunos. Para unir definitivamente al club como tal y que fútbol y básquet fuéramos uno solo. Y salió todo bien y fue emocionante el recibimiento en el barrio, por supuesto, pasando por la Escuela 99. Caravanas que repetirían ese pasaje.
En el auto que iba abriendo la caravana yo iba, a su vez móvil de radio y el que conducía ese coche era Holfito. El Holfito que vivió los inviernos del básquet rojo y que sostuvo al equipo en las malas merecía abrirse paso orgulloso en el saludo a los clubes hermanos. Se merecía ser el primero en recibir la primavera de su querido Independiente.