LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

viernes, 18 de noviembre de 2011

UN SIGLO DE MI FÚTBOL

Publicado en el libro "100 Años Liga Dptal. de Fútbol de Soriano" (2009), página 13, que mucho nos honra.

UN SIGLO DE MI FÚTBOL

Viejas fotos en blanco y negrísimo, de camisetas camisas con botones o piolas sobre el pecho. Pantalones largos angostos hasta la rodilla y bigotes de la época de algunos jugadores que más mayores parecen, en contraste con su real juventud.

Pelotas que hasta en fotos pesadas parecen y las gorras de antaño, las canchas y los “fields” incluso hoy inexistentes. Hinchadas de todas las épocas en una pasión futbolera de un siglo de vida, amores y tristezas, pasiones y descensos, copas de victoria o derrotas infames. Amigos de aquí o del barrio de más allá, pioneros en fundaciones y escindidos otros para nuevas vidas dar, amantes de famosos equipos para nombres y colores perdurables. Fundadores, los primeros jugadores, el primer partido, la primer copa, la sede, la cancha, aquellos pioneros dirigentes de ocasionales aventuras que hoy identifican a barrios enteros cobijados en igual color.

Multiplicar, por cuántos dirigentes multiplicar cada club, por cuántos jugadores multiplicar cada enseña, por cuántos entrenadores, ayudantes, masajistas, equipiers, delegados, árbitros, dirigentes y funcionarios de la decana Liga. ¡Cuántos hinchas a multiplicar por 100 años!

La virtud del mercedario está a la vuelta de la esquina, privilegio invalorable del hincha es ir a la cancha igual caminando, mirar de reojo la ceremonia en vestuarios, alentar cariñosamente mientras el equipo calienta músculos y dar un grito apenas sale la primer camiseta, ubicarse nerviosamente detrás de las redes del arco para invitar a la pelota en mágico imán a colarse entre tres palos, colgarse de algún alambrado para gritar el gol y tener el privilegio irrepetible de abrazar o tocar al goleador apenas lograda la conquista.

La virtud es poder ir a la sede, saborear los preliminares de la gran contienda, reencontrarse con viejos amigos y discutir, profetizar resultados, integraciones, cambios o lugares de juego para nuestros defensores, que son nuestros vecinos, amigos, hermanos e hijos también que en tarde mercedaria protagonizarán la fiesta máxima del fútbol.

Los vecinos de la tranquila ciudad humeña gozan de un fenómeno social multiplicado por cien. Sufrirán cada partido aún en la victoria y anhelarán el triunfo, se ilusionarán con la vuelta olímpica y caravana triunfal que paseará orgullosamente los colores en un soñado saludo con sus clubes hermanos.

Más tarde el verano continuará alimentando sensaciones porque después del fútbol, más fútbol se prepara. Los gloriosos elegidos se unirán en el mismo uniforme tricolor y así al sol y calor del diciembre de fiesta y playa, harán correr aún más todavía sus piernas por un nuevo desafío que espera.

Un desafío irrepetible. La ilusión de vestir una enseña blanca, entre azul y rojo color. La mágica noche de verano en donde las diferencias no están. ¡Todas las camisetas se funden en una sola tricolor!

Con las inolvidables caravanas de festejo, los más caros recuerdos de nuestra historia futbolera, desempolvando todos los años, desde los gloriosos 20 hasta los recientes brillos del nuevo siglo. Fotos de leyenda que lucen cada día mejor colgadas donde estén. Triunfos de una historia para aumentar el sentimiento chaná.

Difícil recrear en unas pocas líneas 100 años de historia. Tal cual lo repiten hasta el cansancio todos los protagonistas del fútbol, son historias que no se pueden contar, sólo sentir.

Hemos de multiplicar por cien todo acto de emoción. Toda vez que un botija se metió en los vestuarios y esperó con ansiedad que se le alcanzara la camiseta del club. Igual vieja y desgastada, igual usada por otras generaciones o con algún cosido apurado. No importa. El ritual para todos es el mismo. Esa sensación irrepetible de taparse el pecho con los colores queridos vale igual para cualquier división y aunque la cancha desierta esté.

Hemos de multiplicar por cien por los muchos que pudieron quedar por el camino, luchadores por instinto natural en el intento de llegar a saborear esos minutos de gloria, destinados a cualquier cancha, cualquier hora, en el frío intenso de una mañana invernal o apenas pasado el mediodía. La sensación de ponerse los zapatos caídos de una bolsa y salir a la cancha imaginando la gloria suprema de estadios repletos y pendientes del esfuerzo.

Hemos de multiplicar por cien a los héroes anónimos que han contribuido a engrandecer la decana Liga Oriental, como hemos de multiplicar por cien a aquellos que la historia regaló con una foto o unas letras de títulos imborrables en la eternidad, de municipales estadios llenos de veranos litorales y jóvenes privilegiados por haber defendido una prenda codiciada, querida, anhelada y cuántas veces negada para otros.

Un siglo que, como el más puro elixir, concentrado está en la calle Ituzaingó. Guía conductora de una pasión a multiplicar por cien. Hábil cerebro de una conducta integradora de magnitud incomparable en la sociedad mercedaria.

Porque la Liga de fútbol es mucho más que fútbol y se la evocará siempre más allá del propio deporte. De allí su grandeza.

Hace cien años que venimos pateando una pelota, empujándola con el corazón. Llevamos un siglo gambeteando, intentando un cañito o buscando el chanfle perfecto de la zurda vaga. Llevamos cien años mordiendo en cualquier rincón de la cancha, subiendo en cada córner, sacándola del ángulo, devolviendo paredes, evitando mirar un penal, presionando al rival o socorriendo al compañero. Con el fútbol, dicen los resultados, más se pierde y menos veces se gana. El hincha fiel siempre gana. Su pasión es el alimento de su espíritu y sus colores son columna vertebral de su vida.

Hace cien años amaneció, esperábamos el sol pero salió el balón, desde ese mismo origen marcando el tiempo, dejando huella. Cien años rendidos a la pelota. Cien años escapando para la cancha, esperando el dominguero día radiante, dribleando la mesa familiar. Es que uno, enamorado de las vivencias de la pelota y la camiseta, siempre rumbea para la cancha. Como sea, cuando sea, para la cancha. ¡Cómo no ir!, si nos está esperando.

Imaginemos un siglo sin días futboleros, sin camisetas, sedes ni caravanas. Imaginemos un siglo de vida sin fútbol mercedario.

Hoy, que las nieves del tiempo han plateado la historia del fútbol chaná, valdrá la pena entonces multiplicar por cien toda esta bendita historia y todo nuestro amor por tan hermosos años del fútbol de alambrado.

La decana Liga Oriental sigue adelante, mirando de reojo sus recuerdos.

Cumple un siglo de vida, o diez décadas de gloria, o cien años de señorío, o miles y miles de asombrosas sensaciones. Integrando barrios, educando botijas, guiando espíritus deportivos, paseando orgullosa el nombre de la tierra sorianense. La tierra donde nació el mejor fútbol.

lunes, 24 de octubre de 2011

LAS MÁSCARAS

Publicado en Semanario Entrega 2000

Estimado Pepe:

Mercedes, 14 de febrero 1921, fiesta veneciana en Mercedes. Según el diario El Día chaná: “Parece que al fin, los que vivimos en Mercedes, nos hemos dado cuenta de la imponderable belleza de nuestro gran río y que se inicia la era de aprovecharlo, organizando fiestas de una novedad y un encanto únicos. El corso veneciano realizado el sábado por la noche resultó tan soberbio, tan lucido, tan fuera de lo vulgar que ni los más optimistas de los que pugnaron por su realización creyeron jamás en un éxito de tal magnitud. La fiesta fue completa, pues disfrutaron de ella miles y miles de personas: los que tomaron parte en el concurso y los espectadores, desde los numerosos barcos que recorrían la zona demarcada y el inmenso, incontable público que presenció el desarrollo del programa desde el murallón de la Rambla, formando un macizo de gente desde el muelle de los 33 hasta el extremo Este de la Isla del Puerto. Desde antes de las 9, hora señalada para el embarque de los pasajeros, era difícil el acceso al muelle, dada la gran cantidad de público que se había estacionado allí, buscando una posición estratégica. Un poderoso reflector eléctrico, hábilmente manejado por don Antonio Reffino, colocado en el extremo del muelle, envolvía en sus rayos luminosos a las embarcaciones, dándoles un relieve sobre el fondo negro del río, que producía un efecto hermosísimo. Las embarcaciones eran muchísimas, de toda clase y calado. Vapores, paylebots, lanchas automóviles, chalanas, botes, de todo. Las había admirablemente adornadas imitando góndolas de Venecia unas, cisnes otras, otras iluminadas a luz eléctrica, otras con farolillos de papel en una diversidad de tamaño… a las 9.30 cuando el “Inca”, que estaba amarrado en el muelle, embarcó su pasaje (unas 350 personas) y se puso en marcha hacia el sitio determinado por la Comisión en la mitad del río, sonaron conjuntamente todas las bocinas y sirenas de las embarcaciones y el pirotécnico señor Caracciolo, desde el extremo de la isla, atronó el espacio con una formidable salva de bombas…”

Santa Ponsa, 30 de junio 2011, estimado Pepe, acabo de recrearme con unas imágenes del carnaval de Venecia y no sólo me recordó este hecho de 1921 en el río Negro sino de las máscaras, famosas ya, como La Bauta, que cubre todo el rostro, no posee boca y desborda de color dorado. Cubren la parte superior del rostro desde la frente a la nariz y mejillas, estas ocultan la identidad pero permiten a quien la usa hablar, comer o beber con facilidad. Tiende a ser la máscara más usada durante el Carnaval veneciano. Se empleaba en muchas otras ocasiones como medio para ocultar la identidad y estatus social de su propietario. Permitía actuar con más libertad en caso que él o ella deseara interactuar con miembros de distintos estratos sociales y escapar a las convenciones sociales en la vida diaria. También era utilizada con otros propósitos, algunos de ellos criminales, y otros personales, tales como encuentros románticos.

Estimado Pepe, exceptuando lo criminal, es posible que en muchos momentos de nuestra vida necesitemos de carnaval y máscaras para mostrarnos tal cual somos y pensamos.

lunes, 17 de octubre de 2011

MERCEDES CAMPEÓN DEL LITORAL

Dicho en Radio Impacto de Mercedes, CV116, junto a Jorge García Bachi, al consagrarse Mercedes campeón del Litoral de fútbol 1996/97:
¡Mercedes campeón! ¡Mercedes campeón!
Y con la bandera del flaco Macri quiero recorrer el Hum, recorrer trasmayos y espineles y con los pescadores del Palo Alto me bajo en Las Toninas para mirar El Puente y El Ayuí. En el corazón del barrio me espera Doña Pecha y el Gordo Atilio Los Colores, Unión Juvenil, La Ola. Con el perro Perfecto juego al ta te ti en el medio luto de Carlitos Salvador, bohemio como los eucaliptos del Parque, se dobló el puente, Roberto Matosas, Boniato Forlán, Bizcocho, los moños queridos de Doña Mangacha. En Walter Salvador me lleno de calidad con Oscar Chelle, Gorilón, Toco Roa, Héctor Eugui y no me olvido que lo echaron a Talón.

En Turco me voy hablando al Túnel, el Palomo me pinta la cara, Tunelina, azulgrana, barrio, Los 40, Gordo Méndez y juego a los vaqueros con Río Kid. Historia del tinto, clarete o cerveza, farol, fogón y campamento. Desde la Isla miro las viejas lavanderas y en chalana con mojarrero y aparejo me espera el caño maestro. Arinsa duerme, Castillo Mauá y en las alas de Tuya y Detomasi vuelo y saludo a los lecheros, Calera Dacá y descansen en paz que la gloria está acá. Con los locos del primer piso juego un picado en la Bombonera, Peñarol, Tigre Young, Carbonilla, los Mesa, Luque, Pérez Conti, Lalo Troche, el recuerdo, Carbonera, mirasol, grito escobas Alanís, Pichón y el Tata.

Tito, Saltimbanquis, qué Maravilla, repican los Hado, Nueva Salsa, la Pelala y los Rosso, Pimienta a caballo, Pelé, la Romana, Chupete Andino me dice Carapintadas, el año de los 42 tablados, Colegialas, Sombreros, Brujas, Negros del Peñarol, la Reina del Oeste canta, Sud América, buzón, los Flores, Tomera, Arballo y el Chino Sasén. Con Cabeza Castro estoy en el Ferro y el Pato grita campeón mundial, Chispa Flores, Maco Rosso. Paseo en la Ramón Fernández y pasan los obreros del Corralón y me llevan al Sandú, Pelo Allende, Carlitos Castro, techo nuevo, don Aníbal recuerda, los Rava, los Koster, pegale de punta Quinteros.

Como sandías en el corso y el Cholito Sainz me lleva al Mondongo y al Cerro. Enmascarados, Pamenteros, Asaltantes, Zenona, Cuarto Litro. Me cantan los Locos del Paraíso, la Gran Cachada. Suenan las lonjas en el Juventud, Curtti, Icardi, maestro Don Anito, hay que remar en el Biguá. En Covianalpa los brazos levantan viviendas, añora el decano, Antolín Pereca, Juanillo Rey que trae las camisetas, Sotelo De la Cruz, Cadera Fernández, echale Fariña. Grita la gorda Esquivel por Mario García, Lamarque, Burgos, los Rusch. Perini sigue echando cimientos y un bochazo se siente en La Herradura, Mojarrita que traés ahora un Remanso de felicidad.

Con el potro libre del escudo de Soriano los pinceles de Wilde Marotta me llevan al Cerro, Cara de Hombre me espera, Celeste, Cantinflas Pujolar, los Pedernera, República, barrio, pasión, color de cielo, el Olimpia, Don Aquino, Cuestabajo, Seis Estrellas, la cantera, los rodillas sucias de Sabito siguen corriendo en el Parque Don Bosco, Tío Cabrera, Mereque, el Carrasquito Nuevo, ya no pasan los camioneros al Ingenio, pero hay albañiles, carpinteros, quinieleros, changadores, herreros, electricistas, recolectores, mozos, parrilleros, chiviteros, peones, domadores, zafreros, policías y echen agua bomberos que estoy loco de felicidad.

Once Diablos se visten de rojo y juegan en el Amy a ser independientes. Walter Koster maestro, Vasco Barrenechea, Cándido Perdomo es amor, Clano Cabrera campeón, Ildo Maneiro, Gato Mondada, Cholo Galván. Los pibes del Hogar miran por el alambrado al Charo Palmarín. Levantan polvo los caballos en el circo y hacen academia en el Racing los Russo, Fernández, Patiño, Pérez, Arricar, el Patito, los muchachos de la barra cantan la retirada del Nery Mercedaria, bombo, platillo, redoblante, pintame la cara murguero dice un gurí, Diablos Verdes paseame por el Rosedal, hamacas, tobogán, Rambla, termo y mate, bizcochos, el dragoneo, la vuelta, los amigos, la playa, la plaza.

En Cachila me voy al Treinta y Tres, Barrio Nuevo, Corcho, Darío, Pato Fuentes, la cancha de Sandú. Cuidate que bajaron las barreras del ferrocarril, llevame por la 14 que en la Pamer festeja Fabricación, Madera, Corrugadora y el Taller. Del Papelero salen ómnibus con niños de la escuela, ponéle un ladrillo al Sunca que el Indio Cornelli mete un doble en el Esparta, Farruco escucha música clásica mientras crecen los estudiantes del Liceo, campeones del 73, Basilio, Fuego Negro y no te preocupés que no me olvidé de vos, Dios Verde de la historia. Estoy con vos mujer, que festeja el patricio Artigas con nombre del General, Vazquecito, hermanos García, Gil Rigos, los Tabárez.

Festejan en el Danubio y en lo Chiquín. 20 copas levanta Basignani por Soca y Posse inolvidable. Un Gato Negro y un Perro Blanco se entreveran en el festejo y brinda La Mechuda, Uruguay Díaz, el flaco Rodríguez y Cacho Ferrari. Celebran en el 34, en lo Denis, el Águila y el Bequeló, Ramos y Frantchez y lo Haller tienen colmado el mostrador. Juego una carambola en la Central y en el Sorocabana tomo un café. Abreo y el bar Olivera me llaman. Los gallegos y vascos están contentos en el Hogar y en la Sociedad los tanos queridos descorchan un moscatel de mi flor y al otro día amanezco en el Bristol junto al desayuno de los canillas.

Tocarán las guitarras de Joaquín y el negro Carlos cantará con Titonga. Orientales, Tigre, Mario Osores. Deleitate con Ricardo Villalba que no olvida el pago. Pochila recita un verso y a lo lejos suena un tango y está Chiquitín, Colacho Rigos y el bandoneón, Rosso, Alonso y Cabrerita. Las cuerdas de oro paraguayas de Gadea y Colmán, Tacho Sierra, Navarro, los Reina. Disfrutá bailando de la Charanga que ya vienen pedaleando Leonel, el Vasco, Boquita y el Cabeza. Atenas, Pedal y Joselín. No me olvido de vos Once Corazones, Fabio, Ojito director, Bella Italia, Solari, los Tihista. Mar de Fondo que quisiste y en el Policial el gordo Saucedo, Polo Pereira, Ramón Giménez y Reinoso.

Pido una lupa prestada por Cantinflas que pinta en un alfiler. Piteta Fedullo, Pedro Pasheff, Plaza de Deportes. Buenos Aires y Montevideo se nos llevan los jóvenes que siguen soñando con siempre volver. No corras tanto Fidel que Coyita pide pan de ayer, mientras los viejitos queridos hacen cola en el Mercado Central. Pesco comida en el Puerto, Surubí, la grúa ya no está y desde el Lazareto saluda al Rampla, Barboza, Catalá, Broggi, Castromán, mientras siguen festejando en el Yachting y en el Pacaembú. Juego un picado en Carrasquito, paseo por el Dacá y me alumbran las nuevas luces del Aparicio.

Los niños del Asilo y los viejitos del Hogar abrazan todos los barrios, hombres y mujeres de mi pueblo. Merceditas de mi vida que llorás en la alegría y te abrazás a la gloria y la felicidad. Una vez más tus hijos han cumplido y te ofrendan con amor una copa como mejor.
Mercedes Campeón del Litoral de fútbol 96-97. Este Litoral llevaba el nombre de un grande, de Obdulio Jacinto Varela. Y lo terminó ganando otro grande de mi corazón.... la Merceditas.... que es mi amor.
Federico Marotta

miércoles, 28 de septiembre de 2011

ALLENDE GALICIA

Publicado en Semanario Entrega 2000 de Mercedes, Uruguay.

ALLENDE GALICIA

Estimado Pepe:

Estuve con la gallega hace unos días.

Ella tiene acento típicamente montevideano. Porque desde muy niña creció en la porteña ciudad uruguaya. En la escuela le decían “Gallega”, claro es. Su padre había emigrado primero, sobre 1950, cuando Uruguay le gritaba al mundo su gloria futbolera. Él desembarcaba en Brasil y se metía al paisito por Rivera.

El padre de la “Gallega” llegó a Montevideo mientras todos celebraban. Consiguió trabajo y más pronto de lo pensado se encontró un día con que le pidieron papeles y esas cosas, que no tenía. Lo enviaron a Rivera y lo dejaron con los pies en Santa Ana do Livramento, para que fuera problema de Brasil. Pero el gallego era tozudo, volvió a Montevideo, recuperó trabajo y otra vez le volvieron a pedir papeles, otra vez lo enviaron en tren a Rivera y otra vez fue problema de Brasil.

Pero el gallego era más tozudo todavía. Su sueño americano no lo impediría nadie, ni la ley. Volvió a Montevideo y recuperó trabajo, mandó buscar a su mujer y dos hijos y se quedó para siempre, amando a Uruguay, por sobre la ley. Volvió a Galicia alguna vez, pero el paisito del sur era ya tierra y fuerte raíz adoptada.

Su hija, la gallega, ya mayor, se fue a España un día a buscar trabajo. Cuando la escuchaban hablar le pedían papeles, por su claro acento montevideano. Entonces ella enseñaba su pasaporte español, nacida en Galicia.

Un mal día, el gallego, viejito, murió. Parte de sus cenizas en Uruguay y otras de sus cenizas esperando ahora encontrarse con el viento del norte, en Galicia, muy pronto. Con sus raíces natales. Donde a la vieja aldea volverás algún día.

Se pueden multiplicar los afectos.

lunes, 1 de agosto de 2011

LA PROVINCIA REBELDE

Publicado en Semanario Entrega 2000 de Mercedes, Uruguay.
Estimado Pepe:

Mucha afinidad con la selección nacional de Uruguay por parte de la afición española. Ha caído bien este grupo y el mensaje que transmite el equipo es el de la manera de ser de la gente oriental, por lo tanto la identificación se hace sentir más allá de los nativos. Aquello de no ser los favoritos, no ser los grandes, no tener las estrellas, no vender más ni ser los más comerciales porque apenas somos más de tres millones nos ubica como débiles y por lógica con el apoyo de los neutrales.

Esta historia de los tres millones se hace valer ahora, abundan razonamientos científicos o matemáticos y el palmarés deportivo uruguayo, si fuese en consideración a su población, sería difícil de igualar. Sumado a que el oriental mantiene (en general) en el exterior sus rasgos de perfil bajo, prudencia y buena cultura general, llegamos a la conclusión de que simplemente falta ser como somos para sentirnos apreciados.

En Mallorca se vivió por parte de la diáspora oriental la victoria como expresión de orgullo por la tierra. Los tamboriles sonaron por El Arenal y seguramente en algún otro lado y por aquí, en Santa Ponsa, un restaurante de pertenencia oriental abrió cavas y convidó con chorizos a los celestes que celebraban la victoria. Otro bar-cafetería de Santa Ponsa, con tres televisores y una amplia terraza con mesas, recibe a los hinchas uruguayos los días de partido. Vienen incluso de otros sitios de la isla para estar rodeados de camisetas y banderas. Caja para el comercio, punto de reunión y otra expresión de orgullo celeste.

El fútbol nos hace conocidos, como siempre, desde la misma historia de este juego. Nos olvidamos del dinero circulante en el ambiente profesional y sólo nos quedamos con lo mejor nuestro, que es expresar desde el sentimiento más emocional, el recuerdo a la tierra que nos dio una personalidad clara y definida, educación y que jamás se despegó de los zapatos de nadie, por más recóndito lugar en el mundo. Esta mezcla de humildad y paciencia santa que ofrecemos los orientales esconde como siempre la rebeldía que aparece, acostumbrada a la lucha por vivir entre dos gigantes. Es el mar sereno bajo un cielo de tormentas. La Copa América 15 ha llegado, la vanguardia, los más laureados, los campeones. Las hazañas, porque sólo los pocos, los débiles, los pequeños, son los que consiguen hazañas.

Un arco en la frontera norte artíguense, otro en el puerto montevideano, un Uruguay verde y natural donde las madres dan a luz unas veces niñas y otras futbolistas, donde tres hojas de cuaderno fueron una pelota en la escuela, con el espejo de la historia para mirarse y un cielo que brilla sobre nosotros, cual si fuera camiseta celeste. Nada es por casualidad. El viento calmo atraviesa las llanuras, las aguas mansas del río, la actitud taciturna a veces de la gente y en un rincón del alma un libro de historia recuerda que eres rebelde. A tierras baleares llegó la sensación de la victoria, el festejo de una vuelta olímpica más, pero creo que, por sobre todo, llegó la oportunidad, vía selección de fútbol, de poder exteriorizar el amor por un paisito y a una manera de ser.

miércoles, 27 de julio de 2011

ITALIANOS EN MERCEDES (5)

LOCOS SOÑADORES DE LA PANZA DE LOS BARCOS

ITALIANOS EN MERCEDES (5)

La sección femenina como tal comenzó a gestarse en 1937. Veamos las primeras socias de la S. Italiana Mercedes, según LIBRO DE SOCIAS DE 1939 A 1944: María Angélica B. de Acquistapace, Paula Gavarone de Alvarez, Blanca Alaggia, Braulia S. de Alaggia, Carmen C. de Alaggia, Josefa C. de Alaggia, Cata R. de Ávila, María Teresa T. de Accinelli, Juanita V. de Abramo, Hilka Besenzoni, Juana Bacciarini, Elvira G. de Bartesaghi, Blanca R. de Battro, Blanca M. de Bianchi, Teresa Z. de Bértola, Enriqueta M. de Broggi, Odila P. de Broggi, Tomasita S. de Broggi, Servanda S. de Bresciani, Carolina Birraschi, Fátima Nydet Zadé de Broggi, Laura Isidora Bianchi, Erminda Julia Bianchi, Zulma Diver Besenzoni, Nilda E. de Baratelli, Emma M. de Borio, Blanca Burroni, M. Julia C. de Bentancour, María P. de Betolaza, Cristina M. de Baillo, Julieta N. de Balseiro, Aída R. de Boneu, Carolina Birraschi, Dora Ritorni de Britos, María M. de Cianzio, Rosita Cianzio, María Julia Ceriani, Nilda María Crosi, América P. de Castelli, Julia P. de Castelli, Blanca Rosa Cabrera, Adela Sbres de Cabrera,Aurora Estela Caputto de Montero, Luisa M. de Caputto, Atilia Lucía Crosi, Luisa S. de Crosi, María A. de Campodónico, Ema C. de Carbajal, Blanca V. de Castromán, M. Celia F. de Cremella, Elisa Gelpi de Chelle, Amalia Rubini de Centurión, María V. de Colmán, Lidia C. de Machado, Blanca Adela Curti, Angélica Capurro, Teresa S. de Capurro, María Celia Cerizola, Laura T. de Chiecchi, Felicia O. de Curbelo, Reina A. de Serianes, Elma Debenedetti, Esther Ducatelli, Elvira R. de Domingorena, Belarmina Amalia Defino, Mafalda V. de Della Santa, Nélida M.C. de Doti, Angela T.Z. de Della Santa, María Luisa Delgado, Olga Diperna, María M. G. de Elutchanz, Angélica R. de Erba, María Teresa Fraquelli, Luisa L. de Fiorelli, Coca F. de Fiorelli, María E. L. de Fiorelli, Luisa Z. de Fenocchio, Lucía B. de Francia, Inés B. de Falcioni, Teresa A. de Falcón, Maruja P. de Fúnes, Manuela V. de Frabasile, Carmen L. de Fernández, Ana R. de Faccio, Angela N. de Friguglietti, Guillermina C. de Ferreira, M. Adela C. de Frabasile, Alba Gandolfo, Mercedes Gavarone, Aurora A. de Giovio, Amanda A. de Giovio, M. Ofelia I. de Gioia, Anita P. de Galarraga, Elvira B. de Gury, Herminia R. de García, Aurora C. de Garay, Celina C. de Gallastegui, Margarita L. de Goicoechea, Rosa R. de Gioia, Juana L. B. de Gioia, Mercedes G. de Gandolfo, Lidia A. Gallastegui, Alcira V. de Gutiérrez, Italia Marta Gavarone, Esther G. de Itxassa, M. Elvira S. de Kelly, María A.R. de Kluver, Isabel Labella, María Esther Larrea, Ernestina E. de Lettieri, María C.B. de Larramendi, Rosa Silva P. de Laborda, Aída Gavarone de Luque, Alcira Maglia Dra., Margarita G. de Maglia, Cristina Mancini de Baillo, Tamar Méndez, Rosita Mazzucchi, Dominga F. de Mazzucchi, María R. de Manzi, Catalina I.T. de Manzi, Estela G. de Menge, María T.R. de Martorano, Carola Marino, Rosa Marino, Margarita Marino, Antola A. de Marino, Margarita B. de Marino, Chichita U. de Marino, Cata Merido, Aurora S. de Merido, Aurora M. de Marfetán, Romelina D. de Magnani, Felicia V. de Martorano, Concepción G. de Mora, Clorinda O. de Morena, María C.C. de Mondada, María L.F. de Moyano, Pura P. de Morales, Blanca S. de Mernies, María J.R. de Martínez, Rosa G. de Martínez, Tomasa R. de Mussio, Delia S. de Mazzucchi, Hilda P. de Matosas, Lidia C. de Machado, M. Angélica R. de Mussio, Esther N.R. de Mussio, Zulma Raquel Mengen, Gloria Manzi, Francisca Ramos de Milesi, Elena Zulma Mussio, Angela Narbais, Luisa Alberta Nocerino, Julieta Nolé de Balseiro, Dominga L. de Navascuez, Margarita T. de Nava, M. Esther S. de Nolé, Esther V. de Orcoyen, María Isabel Oliveros, Blanca A. de Olivaro, Hilda Postiglione de Matosas, Aurora Petraglia, María Carmen Petraglia, María Celina Ponte, Elisa Catalina Ponte, Margarita D. de Putti Pozzi, Josefa C. de Pangallo, Virginia Picasso, Ofelia Picasso, Aurora Picasso, Delia Picasso, Elvira T. de Picasso, Ana M.M. de Padilla, Teresa S. de Perdomo, María Pedrim, Aurora Petraglia de Ritorni, Alicia S. de Patiño, Angela S. de Petraglia, Clara Lilia Rava, Pura Julia Rava, Aída Rocca, María A. Rocca, Eva O. de Racioppi, Mercedes S. de Recioppe, María C. de Ritorni, Rosa Rivara, María T.R. de Rivara, Blanca Rodríguez, María Aída Rodríguez, Teresa A. de Rodríguez, Pastora R. de Rossi, Catalina F. de Rubini, Clorinda D´A. de Rossi, Beatriz Aurora Savio, Lilia América Savio, María Esther Savio, María Rosa Schettini, Gilda Schettini de Vaz, Alicia Sangerman, María Scarpa, Margarita L. de Suffiotto, Rosa R. de Schera, Buenaventura C. de Sangerman, María T. de Sangerman, Zulma D.B. de Silva Plá, Rosa Spera, Lita Spera, Alcira M. Salvo, Irma R. Solari, Reina A. de Serianos, Margarita Telesca, Juana Telesca, Esther T. de Taruselli, M. Inés L.S. de Testagrossa, María Luisa Turuani, María Luisa S. de Torrelli, Olga René Turuani, M. Haydée E. de Tosoni, Leticia Tosoni, María G. Vener, Alcira Vallini, María Carolina Vallini, Juanita Vairo, Lilia A. Viglietti, Blanca Vera, S. R. de Heim, Emma Rosa Zefferino, Teresa W. de Zorzin. Hay más libros, más apellidos en los registros históricos de la S.I.

EL REGLAMENTO DE LA BANDA DE MÚSICA: Según acta en libro: “VERBALE 95 – 3 mayo 1885. Se reunió en sala del Colegio del Sr. Campos la Asamblea General. Se avala la idea de la construcción de la sede social y se acuerdan Bases para la fundación de una banda de música. “Bases. Art. 1 La banda de música creada por la Sociedad Italiana di Mutua Protezione será de propiedad de ésta y llevará su misma denominación. Art. 2 Todo italiano e hijo de padres italianos puede formar parte de esta banda siempre que el Director de ella lo crea apto, debiendo pero en todo caso ser preferido el que sea socio de la Sociedad. Art. 3 La Sociedad creadora proporcionará el instrumental necesario que será distribuido entre el personal de la banda según lo juzgue oportuno el director de ella. Art. 4 Todo alumno que ingrese como aprendiz pagará mensualmente una cuota de doce reales que se destinará al maestro como retribución de su enseñanza. Art. 5 La Sociedad establece un impuesto de un real mensual por cada socio con el fin de reunir fondos para la compra de instrumentos. De lo recaudado de ese impuesto mientras no se concluya de pagar los instrumentos se sacará mensualmente la suma de tres pesos que se entregará al Director por gastos de papel, tinta. Una vez pagos los instrumentos el importe total del dicho impuesto será entregado al mismo Director, quien después de cubiertos los gastos de que se habló más arriba distribuirá lo restante entre los músicos. Art. 6 Es obligación de la banda prestar servicio a la Sociedad que la crea en los días 1º domingo de junio y 20 setiembre y siempre que la Com. Directiva resuelva llamarla, sea cualquiera el local adonde la destine la Com. encargada de las fiestas. Art. 7 Cuando alguna otra Sociedad invite a sus fiestas, paseos o banquetes a la Sociedad fundadora, la banda la acompañará hasta el local de la fiesta si así lo estima conveniente la Com. Dva. Art. 8 La Banda Soc. Italiana di Mutua Protezione estará obligada a concurrir al entierro de los socios que murieren, acompañando el féretro hasta el cementerio, tocando la marcha fúnebre. Art. 9 Aparte de las ennumeradas obligaciones expresadas en los precedentes artículos, la Banda será completamente independiente, pudiéndose reunir para tocar en público o privado, siempre que convenga a su particular interés, no pudiendo pero en ninguna reunión pública o privada tocar ninguna de las marchas sociales. Art. 10 Todo alumno queda responsable ante la directiva del instrumento que recibe, siendo su obligación cuidarlo y conservarlo a su costa. Art. 11 Cuando alguno de los alumnos determinara separarse de la Banda, entregará el instrumento y música, que se le hubiera dado, haciéndolo componer a su costa si tuviera deterioro. Art. 12 Con excepción del 1º domingo de junio, 20 de setiembre, la banda funcionará por los actos de que tratan los arts. 7 y 8 hasta el 1 de enero 1886. Art. 13 La Com. Directiva se reserva el derecho de retirar los instrumentos y anular el presente reglamento reformándolo en todo o en parte siempre que lo crea conveniente. Mercedes, 3 de mayo de 1885, con la firma de Angelo Dufour”. Las actas continuaban escribiéndose en italiano, pero el reglamento para la banda está en castellano. Se nombró primer director a Giuseppe Bonesatti.

ASESINATO DEL REY - Según libro con unas 900 firmas de adhesión: 1900 – “HONRAS FÚNEBRES CON MOTIVO DEL ASESINATO DEL REY DE ITALIA UMBERTO 1º. En la ciudad de Mercedes, a 18 de agosto de 1900. El Comité de Recepción y honras fúnebres en homenaje a la memoria del malogrado Rey de Italia Umberto 1º, reunido en el local de la Sociedad Italiana Di Mutua Protezione ACUERDA: 1º Protestar enérgicamente contra el crimen cometido en la persona del que fue magnánimo Rey de Italia Umberto 1º llevado a cabo por una mano impía y criminal afiliada a una secta de hombres de mente extraviada titulados Anarquistas, empeñados en asesinar a gobernantes buenos para producir el consiguiente disturbio y la consternación en sus gobernados y en general, en todos aquellos hombres de buenos sentimientos, sanos principios, sin distinción de religión ni nacionalidad; como ha sucedido con el desgraciado acontecimiento de Monza, acaecido el día 29 de julio próximo pasado, el que trunchó la existencia de nuestro Monarca. 2º Como acto de protesta se celebrará una procesión cívica que recorrerá algunas calles céntricas de esta ciudad y una Capilla ardiente en el salón en que nos hallamos reunidos en este momento, invitando a las autoridades y reparticiones públicas, Cuerpo Consular, a las distintas sociedades locales y a todo el pueblo nacional y extranjero que quiera asociarse a esta manifestación de duelo y protesta. 3º En conmemoración de este acto solemne y popular, se colocará un álbum en la puerta principal del salón para que puedan firmar espontáneamente todos los manifestantes que se adhieran al pensamiento”. El Presidente, el vicepresidente, el secretario, el tesorero y vocales: Luis Simonelli, Juan Rivara, Gaspar Bianchi, Luigi Renzi, Pedro Beltramo, Vicente Ducatelli, Juan Bautista Salvo y en páginas siguientes las 900 firmas más en adhesión.

CUENTOS DE LA GUERRA. “1917 – “LOS HÉROES DE ITALIA”. Anuncio: “Sociedad Italiana, domingo 3 de junio 1917. La guerra vista de cerca. Un espectáculo original. “Los Héroes de Italia”, con proyecciones luminosas y cinematográficas por el escritor uruguayo Juan José De Souza Reilly, Caballero de la Corona de Italia y corresponsal de guerra de “La Nación” y “Fray Mocho” de Buenos Aires, único periodista argentino que ha estado en los frentes de guerra de Italia, Polonia, Rusia, Francia y Alemania. Primer acto: Himno nacional, Marcha Real Italiana, Himno de Garibaldi, primera parte de la conferencia de Souza Reilly donde el orador contará sus aventuras en el frente italiano y austríaco y episodios heroicos y humorísticos de los bravos soldados, como fue ahorcado Cesare Battisti, mártir triestino; fusilamientos en masa; Peppino Garibaldi; el hundimiento del vapor “Ancona”; los reservistas italianos; un convento de monjas italianas incendiado; el crimen cometido con las monjas. Con proyecciones luminosas y cinematográfo de la guerra, inéditas, tomadas por el mismo corresponsal. En el segundo acto Himno de Mameli (actual himno de Italia), La Marsellesa y segunda parte de la conferencia de Souza Reilly: el martirio de las madres triestinas, las batallas heroicas de Italia, asesinatos de niños y mujeres, la Cruz Roja, el heroísmo de las mujeres, la historia de Oberdan, ingleses y franceses en los campos de batalla, el martirio de Bélgica, escenas de buen humor de los soldados, entrevista con el Rey de Italia, el Cardenal Mercier, la conquista de Monte Adamello, la victoria de Gorizia, ofensiva del río Somme, el heroísmo francés, mujeres de Francia, la tragedia de la Polonia rusa, belgas entre las ruinas, entrevista con Kromprinz y otra con Hindembourg y finalmente la gran marcha épica Verso Trieste. El acto será amenizado por la Banda Municipal. A las 8.30 pm y la entrada general $ 1.” El aviso fue impreso por Tip. Galán.

1960 – EVOCARON LA FECHA ITALIANA Y EL DISCURSO DE CIANZIO. De un diario de la época: “Evocaron la fecha italiana. Importante acontecimiento. La efemérides de la unidad italiana, que señala la culminación victoriosa de la epopeya garibaldina que evoca no sólo el acontecimiento más importante de la historia de la Italia moderna, sino también una de las fechas señeras en la marcha del hombre hacia la libertad, fue magníficamente exaltada en nuestra ciudad. Los actos: las ceremonias se cumplieron en la Sociedad Italiana iniciándose con la ejecución de los himnos uruguayo e italiano, luego palabras del Sr. Salvador Cianzio, del estudiante José M. Fernández y del Agente Consular Don Ángel Mazziotti. Destacamos la actuación del coro del Liceo Departamental y del Instituto I. de Cultura y también de la Tropicana Jazz que amenizó la fiesta social.

Pieza oratoria del Sr. Salvador Cianzio: “En este día de fiesta, nosotros los uruguayos nos adherimos a la gran nación festejando la magna e histórica fecha. Nuestros abuelos, nuestros padres, que supieron enaltecer este día, lejos de su querida patria, no olvidaban de recordar a su gran Italia y como prueba elocuente de que supieron amar también este solar de Artigas, que la consideraban su segunda patria, confraternizaban unos con otros y todos unidos hacían vibrar sus corazones, con sus romanzas, sus cánticos y sus músicas clásicas, jamás olvidadas en el mundo entero. Por eso nosotros no podemos estar ausentes, porque sentimos de Italia en esta fecha del 20 de setiembre, algo muy hondo en nuestros espíritus y dando prueba de reconocimiento, recordamos y festejamos la epopeya de un pueblo noble y generoso que plasmó su unidad nacional en aras de un ideal patriótico, alimentado por hombres extraordinarios como Víctor Manuel, Garibaldi, Mazzini y Cavour, que defendieron unos con el verbo inflamado y otros con su espada, el magnífico postulado de esa unidad que habría de devolver a la Italia inmortal, su grandeza y su esplendor. Nosotros mantenemos la tradición de esa raza laboriosa, honrada, enérgica, que por la prolífera prolongación de su progenie, ocupa sitio de preferencia en todo el mundo, de esa Italia moderna que nos ha hecho conocer las excelsitudes de su arte, el verso de sus poetas, las gracias y sus colores de sus pinceles y los trazos de sus buriles, de sus grandes hombres. Y en esta fecha, al nobilísimo pueblo italiano, cuna de civilizaciones, ejemplaridad de trabajo, pionero desde las primeras épocas de la humanidad, por intermedio de sus abnegados emigrantes y de parte nuestra, vaya el sentimiento afectuoso, traducido en la admiración y el respeto que siempre le hemos tenido. Y para mayor júbilo nuestro, realzamos esta magna fecha con la celebración de los 71 años de la colocación de la piedra fundamental de nuestra Sociedad Italiana de Mutua Protección en nuestra ciudad, el 20 de setiembre de 1889. Casa de italianos e hijos de Italia que se ha construido en el transcurso del tiempo, en orgullo de nuestra ciudad, por la labor que desarrolla en nuestro medio y por su monumental construcción, que se levantara por el genio, el valor y el trabajo de sus hijos, lo que le ha asegurado su grandeza por los siglos de los siglos. La brillantez de esta reunión social merece los plácemes al Sr. Presidente de esta Institución, que conjuntamente con la Srta. Prof. del Instituto Cultural Italiano y sus alumnos, han hecho posible la realización de los festejos de tan recordada efeméride Patria, para ellos muchos aplausos”.

ESOS LOCOS SOÑADORES. Culminamos este nuevo ciclo de “Italianos en Mercedes”, agradeciendo la cesión de material de estudio a la Com. Directiva de la Soc. Italiana Mercedes, en especial a su pte. Walter Toneguzzo. Es sumamente difícil, diríamos imposible, resumir más de 130 años de historia de una institución y más en este caso, con todo lo que significa la inmigración italiana, el aporte cultural y de espíritu cooperativo para la mutua protección en cuanto a médicos, odontólogos, practicantes, oculistas sociales, atención en Clínica médica quirúrgica de los Dres. Cima y Chelle, coberturas en el Hospital Italiano y Soc. Italiana de Montevideo, para los subsidios por enfermedad, por maternidad, para la Caja de Pensiones para los ancianos e inválidos, para honras fúnebres a los socios, para socorrer a familias ante fallecimientos, ante enfermedades. El aporte como sociedad mutualista, incrementada por aconteceres sociales, como el salón biógrafo, el Cine Roma, la Banda Sociedad Italiana génesis de la Municipal, la Biblioteca Social, las fiestas y reuniones, actos o envíos solidarios a los italianos de la guerra, cobijados como sentir en el edificio social que tuvo la colocación de su piedra fundamental 100 años después de fundada la ciudad. Una Mercedes joven, cuyo aporte italiano es fácil tenerlo en mente, dado que los vecinos con ascendencia tana abundan y su influencia en el acontecer social, deportivo, cultural, gremial, político, mutual y de todo tipo también son fáciles de discernir, dados los innumerables apellidos que en forma anónima unos y grabados en forma permanente en el recuerdo otros por su influencia en la sociedad en los más diversos ámbitos, nos traerán siempre presente que bastante tenemos de la madre patria italiana, no sólo apellidos, también caracteres, maneras de ser, sociabilidad.

Los libros, recuerdos, papeles, recortes de diarios, fotos, que se conservan en la Sociedad Italiana de Mercedes describen mucha historia de la ciudad. Arduo trabajo sería resumirlos en la forma de un libro único, pero que sería beneficioso para tener siempre presente y como significación mayor con el paso del tiempo, las bases de la mutua protección que los inmigrantes italianos y sus hijos e hijas mercedarias dejaron como enseñanza.

Es normal subir los escalones de la Sociedad y meterse dentro de su salón social, mirar de reojo el piano y los secretos de la albañilería, casi sin darnos cuenta. Como es normal participar de una reunión en cualquier salón de la Sociedad o caminar los pasillos laterales o quedar uno conversando junto a las rejas de entrada. Valdrá la pena también por un minuto reflexionar ahí dentro y quizás sentir así los mandatos históricos de una institución cuyo peso en la vida comunitaria hará sentirse más orgullosos aún a los italianos vivientes en Mercedes y a los descendientes de cientos de inmigrantes que han engrandecido Mercedes y Soriano a partir de la formación de nobles familias que han tenido en el trabajo diario, en la educación, la fortaleza para continuar el ejemplo de aquellos que una vez vinieron en la panza de un barco, en segunda o tercera clase, con una valija en la mano, tal vez dos o tres niños colgando, la compañía de una esposa o un hermano, el abrazo de un puerto en la despedida y una esperanza de futuro enorme sustentada en el esfuerzo, a comenzar desde la nada y así hacer más grande, noble y trabajadora a nuestra Mercedes, la ciudad de los 222 años, y 131 de ellos con el protagonismo de la Sociedad Italiana, el lugar común de mutua protección de aquellos locos soñadores de la panza de los barcos.