LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

martes, 27 de enero de 2026

VALLDEMOSSA, URUGUAY Y CHOPIN

 


VALLDEMOSSA, URUGUAY Y CHOPIN

(Publicado en diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 27 de enero 2026)

“Toda familia valldemossina tenía un familiar emigrante en Uruguay”. El Alcalde Nadal Torres Bujosa nos decía en 2024 que en cierto tiempo había más valldemossines en Uruguay que en el propio pueblo mallorquín, mientras su señora miraba un documento consular uruguayo de un familiar suyo.
Lo más bonito de este vínculo migratorio es que Valldemossa lo recuerda y lo valora. Puedes entrar en algún comercio y decir Uruguay y aparece una sonrisa con una aceptación y los recuerdos. Lo comprobamos en 2024 cuando realizamos el Día de Uruguay en Valldemossa y recorrimos el pueblo con la comparsa de candombe liderando el desfile. O colgar la bandera uruguaya en la puerta del Centro Cultural Costa Nord, abierto libremente para la asociación uruguaya para actuaciones artísticas, exposición de pinturas y documentos, venta de gastronomía uruguaya y una obra teatral final.
La casa “Los Ceibos” (familia con origen uruguayo) está en la corta calle o carrer “Uruguay” inaugurado con la presencia del entonces pte. Luis Lacalle Herrera y el Rey Juan Carlos en 1994. Este carrer enlaza con los jardines de La Cartoixa (o Cartuja), templo religioso que marca al pueblo, pueblo que fue marcado porque allí vivió Federico Chopin, componiendo, enfermo ya, nocturnos inolvidables que todavía suenan en las viejas celdas del templo, donde un día Discépolo se conmovió tocando algunas teclas en el piano del polaco y de allí nació “Canción desesperada”, “porque seguía pensando en aquel pobre músico torturado y enfermo cuyas canciones son todas desesperadas...porque yo no diría que las canciones de Chopin son inolvidables, sino que son desesperadas…” (Discepolín).
Imágenes: Luis Lacalle Herrera, Julia Pou y los reyes de España Juan Carlos y Sofía inaugurando el carrer Uruguay en Valldemossa. La comparsa de candombe “La Jugosa”, transitando por la calle Uruguay de Valldemossa en 2024, este grupo tiene la dirección desde hace años del mercedario Luján Seijas. El piano de Chopin en La Cartuja.
“ESTOY CERCA DE LO QUE ES BELLO”
Es así que Valldemossa (nombre de origen árabe) desprende una energía que se despertó en uruguayos que la visitaron sin saber entonces ese lazo de afecto con nuestro país.
El pueblo es típico mallorquín, bellísimo. Para caminar sus calles pensando que por allí también transitaban Chopin y su compañera Aurore Dupin (George Sand), Ruben Darío y su familia amiga Blanes Viale. En temporada turística el pueblo recibe personas que mantienen su economía e inundan calles, comercios y la propia Cartoixa. En el monasterio hay dos puntos de venta de entradas pues se disputan la legitimidad de la celda (cuarto) donde habitó el pianista. En una encuentras partituras, máscara mortuoria, frases, imágenes y sobre todo el piano, el pequeño piano. En la otra celda se incluye una visita al Palacio del Rey Sancho que está al lado y en donde te sumerges en un pequeño concierto a piano de Nocturnos de Chopin.
En cierta época los valldemossines retornados o descendientes celebraban los 25 de agosto, entonando el himno incluso. Revistas de la época narran con generosidad hechos o anécdotas de los emigrantes, hasta los de aquellos que volvían a su pueblo natal a buscar a la amada.
Cuando propusimos al Ayuntamiento tener un Día de Uruguay en Valldemossa se nos recibió generosamente y acordamos. El Costa Nord, financiado por Michael Douglas (residente temporal en la zona), fue testigo de la presencia oriental para continuar hermanando pueblos. Fue todo un éxito de jornada, durante todo el día este Centro Cultural abrió sus puertas para que uruguayos residentes en la isla y turistas conocieran un poco más al paisito.
Se obsequió una plaqueta a la Alcaldía y pueblo de Valldemossa y recibimos una réplica de Santa Catalina Tomás, más conocida como la Beata de Mallorca, religiosa agustina nacida en el pueblo y santificada.
UNA ERMITA Y EL PAISAJE MÁS HERMOSO
La sierra de Tramuntana protege el pueblo a una altura superior a los 400 metros. Es punto turístico a visitar, sin dudas. Donde se vende el libro de George Sand, seudónimo de la mujer de Chopin, “Un invierno en Mallorca”. Pero este libro no habla bien de la sociedad mallorquina y valldemossina en particular. Aurore era transgresora para la época, vestía pantalones, fumaba y tenía una actitud diferente a la población autóctona, más conservadora y religiosa. Pero aún así, es el libro por excelencia que está a la venta.
Si quieres ver el paisaje más bello de la sierra de la Tramuntana abrazando al mar Mediterráneo el sitio ideal es la Ermita de Valldemossa. Está a poca distancia del pueblo, se debe entrar por un camino tan angosto que por unos cuantos metros hay que tener la suerte que no venga otro coche en contra justo en ese momento. Viven ermitaños, claro, que no se ven, por supuesto. Una granja, un lugar para la meditación o para la calma o para la religiosidad, la capilla, alguna venta de souvenirs y una terraza al mar con un paisaje increíblemente hermoso, incluso más cuando el sol o las nubes pintan un escenario diferente.
Lugar ideal para un ermitaño, más condicionado a las normas religiosas o para los anacoretas que buscan evadirse.
“NO HABLES DEMASIADO DE MI A LOS AMIGOS”
Visitar Valldemossa tiene encanto, su relación con Uruguay, el buen recuerdo del pueblo hacia nuestro país. Caminar sus calles es envolverse en un Nocturno de Chopin, opus 9, el 2 o el 1, o el 20. O el que quieras.
Para visitar la Cartoixa y comprender al pianista se debe tener la sensibilidad necesaria de sentir un hombre enfermo componiendo con esa locura que tienen los condenados a morirse. Entonces así leer una carta escrita por Chopin desde Valldemossa, pidiendo otro piano y ...: “Hazme un favor, haz una visita a Pleyel, pues el piano no ha llegado todavía. ¿Por dónde lo han enviado? Pronto recibirás preludios. Voy a alojarme seguramente en un claustro admirable, en el más bello paraje del mundo: el mar, las montañas, las palmeras, el cementerio, una iglesia medieval, las ruinas de una mezquita, viejos olivos milenarios. En cuanto a mi vida, vivo un poco más. Estoy cerca de lo que es bello. Me siento mejor. Da a Grzymala las cartas de mis padres y todo lo que tengas que enviarme, él conoce la dirección más segura. Abraza a Jan, ¡qué bien se curaría aquí! Dile a Pleyel que pronto recibirá los manuscritos. No hables demasiado de mi a los amigos...”













martes, 20 de enero de 2026

EL MALLORQUÍN ANDRÉS LUIS JAUME, UN URUGUAYO MÁS

EL MALLORQUÍN ANDRÉS LUIS JAUME, UN URUGUAYO MÁS

Entrevista publicada en diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 20 de enero 2026.

Andrés Luis Jaume Rodríguez es doctor en Filosofía por la Universidad de Salamanca y doctor en Pedagogía por la Universidad de Barcelona. Actualmente es profesor titular de filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Islas Baleares, lugar de donde es nativo y forma parte de una familia con vinculación a Uruguay.
El mallorquín Miguel Jaume Payeras emigró a Uruguay en el siglo XIX y tuvo una mentalidad empresarial notable. Pero más tarde algunos integrantes de la familia retornaron a Mallorca y es así que Andrés Jaume Rosselló, de 7 años, nacido en Montevideo, se vino a las islas mediterráneas. El niño se convirtió en vice cónsul de Argentina en Mallorca y uno de sus hijos, Andrés Jaume Rovira, sería más tarde cónsul de Uruguay en Mallorca, en el período 1937-1968. Más tarde Jaume Rovira entrega en custodia a la Universidad de las Islas Baleares los archivos consulares.
Hoy Andrés Jaume Rodríguez, nieto de Jaume Rovira, custodia otra valiosa documentación consular y mantiene vivo el afecto a su abuelo. La relación de su familia con Uruguay hace que Andrés tenga hoy una estrecha vinculación con el colectivo uruguayo en la isla, sienta a Uruguay como propio tanto que anhela obtener la ciudadanía uruguaya.
LOS BLANES VIALE Y LOS JAUME, FAMILIAS AMIGAS
¿Qué relación tuviste con tu abuelo Andrés?
“Fue una relación muy estrecha. Viví con mi abuelo Andrés hasta los dieciséis años y después, hasta que me fui a Salamanca a estudiar filosofía iba a su casa cada día, bien fuera a pasar un rato, a estudiar o a cenar con él. Mi infancia la recuerdo tomado de la mano de mi abuelo. Pasaba muchísimas horas con él. En vacaciones paseaba con él por la ciudad de Palma, me enseñaba los museos e íbamos a ver a amigos suyos, mientras tanto, me contaba muchas y variadas cosas. Recuerdo que me hablaba de su abuelo, de su padre y del tío Tano (Alejandro Jaume). Me contaba la historia de Mallorca, me llevaba a exposiciones y me hablaba de sus estudios. También me narraba historias variadas como el caso de Galileo ante la Inquisición. Yo no entendía por qué tenía que ir al colegio cuando tenía al abuelo en casa. Tuve la suerte de tener vivo a mi abuelo los primeros veinticinco años de mi vida, creo que me transmitió dos cosas: me forjó un carácter y me inculcó la importancia de la perspectiva histórica. Cuando estudiaba la carrera cada día hablaba con él y le contaba lo que había hecho en la universidad”.


¿Cómo llegan a tu custodia documentos consulares de Uruguay?
“Recuerdo que de niño ya decía en casa que sus papeles y los retratos de la familia -incluido el retrato de su padre dibujado por Pedro Blanes Viale- eran para mí cuando él ya no estuviera en este mundo. Nunca hubo discusión, la voluntad de mi abuelo era clara y nadie jamás la discutió. Mi abuelo hablaba muy claro, si no, callaba, no había término medio”.
¿De qué modo surge tu afecto hacia Uruguay al punto de querer la ciudadanía?
“Era niño y ya me contaba que su abuelo había emigrado a la República Oriental del Uruguay, donde había nacido su padre. Siempre tuvo la conciencia de ser mallorquín y ser hijo de indianos. Para él representar consularmente a la República Oriental era un honor y un tributo a su padre y su tío Alejandro. En casa estaba el escudo consular y la placa aun cuando el consulado ya no existía. Ese escudo luego le fue dado al pintor uruguayo Alceu Ribeiro, discípulo de Torres-García y amigo de mi padre, Joaquín. Conservo los escudos de solapa que llevaba el abuelo en los actos protocolarios”.
“DEBERÉ LEER A ARDAO”
En casa de Andrés me detiene un Blanes Viale. Pedro, el pintor sorianense, era amigo de la familia, de los hermanos Andrés y Alejandro Jaume Rosselló (éste fusilado en la Guerra Civil Española siendo cónsul de Uruguay en Mallorca). Pedro había estampado en París, en 1903 y para la eternidad a Andrés Jaume Rosselló, como también lo había hecho con Alejandro.
¿Nos hablas de tu vocación por la filosofía?
“A mi abuelo le gustaba la Historia, la Filosofía no desfilaba por casa, pero hay un evento revelador. Una vez -dice mi madre Pura, que debía tener unos cuatro años-, yo afirmé ante el abuelo que él era el hombre más sabio, pues para mí tenía respuestas para todo lo que preguntaba. Pero él respondió que no. Y así fue que pregunté que si no era el más sabio seguro que sí sabía quién lo era. Y en efecto, había respuesta «Sócrates era el más sabio de los hombres porque afirmó que sólo sabía que no sabía nada y que con eso, lo sabía todo». Imagínese eso en la mente de un niño de cuatro años… ahí sigo. Luego vino el libro de Jostein Gaarder El mundo de Sofía, que marcó una generación, la lectura del Discurso del método de Descartes, algunos diálogos de Platón y la Historia de la Filosofía de Julián Marías antes de entrar en la universidad. Me sigue apasionando la filosofía. En mi casa nunca hubo oposición, todo lo contrario, tanto mis padres como mis abuelos paternos me animaron a que estudiara filosofía, eso sí, para acabar de profesor en la universidad, menos, no. Creo que he cumplido. Mi abuelo me dejó claro que unos estudios universitarios acababan con un título de doctor. Él no pudo conseguirlo porque estalló la Guerra Civil española y no era afín al régimen”.
¿Te atrae algún pensador o filósofo uruguayo?
“En Salamanca, una rareza hoy en las universidades españolas, teníamos Historia de la Filosofía española, dos cursos, con dos excelentes profesores, los dres. Laureano Robles y Antonio Heredia, y un curso optativo de Historia del pensamiento iberoamericano que nos lo impartía el Dr. Albares. En mis años de estudiante no me interesaba ninguno, aunque recuerdo haber escrito un trabajo sobre las ideas estéticas de Torres García para una asignatura de Teoría del arte. No conservo ese trabajo. Conocer a Alceu Ribeiro me hizo entender qué era tener un oficio y qué era la humildad. Ribeiro no sólo pintaba bien, era una persona muy humilde que me sugirió leer a «viejito Torres» y a Kandisnky. Luego comprendí que entre el trabajo del artista y el trabajo intelectual no hay diferencia alguna, pero eso lo supe a los cuarenta tras leer a Jean Guitton. Recientemente he leído a Rodó y su Ariel me ha resultado muy sugerente, pero me falta conocimiento sobre la filosofía en Uruguay, deberé leer a Ardao”.
“EN ESPAÑA HUBO UN EXILIO INTERIOR, EL SILENCIO”
No sólo Blanes Viale y lo que se respira del sentimiento hacia Uruguay. La casa es una galería de arte. Nada menos que varios cuadros de Cittadini, Alceu y Edgardo Ribeiro, retratos familiares. Para nuestro entrevistado pintar, dibujar, forma también parte de su vida, como las decenas de libros que dan identidad a su casa.
¿Cómo llevó tu abuelo el consulado en época franquista? ¿Tu abuelo era republicano? Porque en algún documento consular figura un “envío para la república” pudiendo haber puesto “envío a Uruguay”. Pero decir “República” en España en aquellos años podía levantar sospechas.
Por los documentos que nos enseñas, tienes guardadas invitaciones a reuniones diplomáticas, fiestas, la nominación del Paseo Uruguay… y tantas cosas más. En fin, ¿que sentía tu abuelo por Uruguay? ¿Recuerdas que te hablara del país?
“Hace algunos años tuve que escribir un capítulo para un libro sobre Alejandro Jaume tratando el tema del consulado. Entonces me di cuenta del trabajo que llevaba a cabo mi abuelo. Buena parte del archivo consular los escribió él de su puño y letra. El trabajo que realizaba se correspondía más con el de un cónsul de carrera -expedición de pasaportes, fe de vida, etc- que con el de un cónsul honorario. El consulado estaba en su casa, se conservan fotografías y, además, no siendo en absoluto afecto al régimen de Franco, asistía a los diferentes actos oficiales en representación de Uruguay. Era muy cauteloso, pero todo el mundo sabía de quién era sobrino y que no estaba conforme con el régimen. En España hubo un exilio interior, el silencio, y mi abuelo guardó silencio hasta el advenimiento de la democracia. Imagino que los envíos a la «República» eran una forma de ironía «para un lector inteligente» como señala Leo Strauss y sí, mi abuelo era un lector inteligente, lector sobre todo de Stephan Zweig. El país nunca lo pudo visitar. Le pregunté por qué no fue ahí, por qué no emigró, la respuesta fue muy clara, su padre había muerto y se tenía que hacer cargo de su madre. No me hablaba de Uruguay más que como el país que vio nacer a su padre y a su tío, siempre los tenía muy presentes. Estoy muy contento de poder tener todos esos documentos y poder ver qué hacía mi abuelo. Permítame recordar una carta que envía al Consulado General de Barcelona cuando se desmantela el consulado de Palma. Ahí dice que si un nacional uruguayo se presenta en su casa ¿qué puede hacer para ayudarlo? No hubo respuesta. Sé que se alegraba cuando conocía a algún nacional, yo hago lo mismo”.
Con Andrés se pueden mantener largas tertulias de aprendizaje, compartió junto a su padre Joaquín reunión con la Embajadora de Uruguay en España y participaron de la recepción oficial cuando la visita a Palma del Velero-Escuela “Capitán Miranda”. Es notable saber el afecto que desprende y recibe Uruguay.


martes, 13 de enero de 2026

LOS JAUME, BLANES VIALE Y URUGUAY


Nota publicada en diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 13 enero 2026

LOS JAUME, BLANES VIALE Y URUGUAY

En 1865 Uruguay creó la Comisión de Inmigración y dispuso consulados en ciudades y puertos mediterráneos con el fin de atraer emigrantes al país. En 1875 crea la Ley de Inmigración que establecía que consideraba inmigrante a “todo extranjero honesto y apto para el trabajo que se traslade a la República en buque de vapor o de vela, con pasaje de segunda o tercera clase y con ánimo de fijar su residencia en ella” (sí, la Ley pedía que el inmigrante fuera honesto). Esa Ley trajo a nuestros abuelos, para recordar siempre que venimos de los barcos.
Para 1889 el censo de Montevideo establecía que el 33% de sus habitantes era español y el 46% extranjero y que los pequeños y medianos comercios, en un 82%, estaban en manos de extranjeros.
En 1867 se había creado la Oficina de Inmigración uruguaya y prestó servicios a quien trataba de buscar empleo. También existía un asilo de inmigrantes.
CONSULADO DE URUGUAY EN MALLORCA
Es así que el Consulado de Uruguay en Mallorca data por lo menos de 1873 habiendo sido nombrado cónsul Pedro Miró Granada i Aleñar, un mallorquín vinculado al Comité monárquico liberal y al Partido weylerista. A su fallecimiento asume Alejandro Jaume i Rosselló, natural de Montevideo pero venido a Mallorca con 9 años, nombrado por José Batlle y Ordóñez. De 1903 hasta 1937 Jaume fue cónsul de Uruguay pero además fue concejal por el Partido Liberal y luego diputado por el Partido Socialista, periodista, escritor, abogado y facilitador de la emigración mallorquina a Uruguay. Cuando Alejandro es fusilado en virtud de sus ideas republicanas es nombrado su sobrino Andrés Jaume Rovira quien es cónsul hasta 1968 y continúa el legado de su tío. Andrés entrega los archivos consulares a la Universidad de las Islas Baleares, quien los custodia hasta el momento en la Facultad de Filosofía y Letras.
A partir de Andrés Jaume la situación consular fue variando, nombrándose diferentes cónsules u oficiales de cancillería hasta el cierre hace algunos años. Hemos luchado por la reapertura de un consulado histórico pero no hay solución todavía.
Volviendo a Alejandro Jaume, el cónsul fusilado, no tuvo defensa diplomática pues Gabriel Terra, presidente uruguayo, había roto relaciones con la República española. Fueron infructuosos todos los intentos diplomáticos desde Mallorca y de la propia familia, su esposa viajó a Burgos para intentar salvarlo pero finalmente cae junto al Alcalde de Palma Emili Darder, el Alcalde de Inca Antoni Mateu y el empresario Antoni Ques. Todos los 24 de febrero se realiza un acto recordatorio en el Muro de la Memoria en Palma. La última noche su hermano Andrés y su sobrino Andrés le acompañaron, donde Alejandro escribiría una última carta a su esposa.
NEXOS CON MALLORCA
Los nexos entre Mallorca y Uruguay son muchos más de lo que uno piensa. En Palma existen las calles Uruguay, Montevideo, Mario Benedetti y Blanes Viale. Benedetti pues el poeta tuvo residencia mallorquina y cuando se fue de la isla volvía en verano siempre a la misma habitación del mismo hotel de la emblemática Puerto Pollensa.
Justamente allí fue detenido Alejandro Jaume, preso, enjuiciado y fusilado. Sobre esa bahía de Alcudia Alejandro tenía su “llaút” (pequeña barca) llamada Uruguay. Su hermano Andrés, también uruguayo, tenía el cine “Oriental” y en Uruguay los Jaume que se quedaron continuaban con empresas como Jabones BAO, saladeros y hasta embarcaciones propias que exportaban, todo gracias a la mentalidad empresarial de Miguel Jaume i Payeras, el primero de la familia que emigró. Hay una mención a los Jaume en la casa de la colina de la Calera Real en Mercedes.
También en la bahía de Alcudia, donde se encuentra Puerto Pollensa, estaba la base naval con los aviones que Mussolini había enviado en apoyo a Franco y digo esto porque se atribuye un ataque aéreo republicano a dicha base y en ese ataque participó Luis Tuya.
BLANES VIALE
Lo de la calle Blanes Viale en Palma llena de orgullo a los sorianenses. Es el reconocimiento a Pedro pintor y a su gemelo Tomás el científico (discípulo de Ramón y Cajal, células Blanes del sistema olfativo), quizás al abogado y poeta Francisco, el hermano mayor. Los Blanes Viale dejaron su huella en Mallorca, documentos consulares donde están las hermanas de Pedro: Catalina y Rosa, cuadros algunos muy valiosos y en el recuerdo de Pedro Blanes Mestre, aquel médico mallorquín que encontró en Mercedes a su amor: Rosa Viale Carbajal.
POR LA REAPERTURA
Hoy los uruguayos residentes en Islas Baleares necesitamos la reapertura del histórico consulado. Hemos enviado múltiples notas, pedidos basados en lo histórico de esta oficina consular, hemos levantado firmas. Todo pasa por los presupuestos nos decían y lo que pasa es el tiempo y los años y no hay novedades. De otro modo hay que viajar a Barcelona, consulado general donde se nos atiende muy bien con la eterna buena disposición del actual Cónsul Santiago Vitale y su equipo, o las veces que vienen en itinerancia a Mallorca (en la última visita se agotaron las citas, debiendo extender su estancia, significando así la necesidad).
Es de destacar que hay algunos trámites vía internet como el de la Fe de Vida para los jubilados.
Tuvimos consulado en Mallorca, vice consulados en Ibiza y Menorca, esto hace décadas. ¿Cómo es posible que hoy tengamos nada en las Islas Baleares?
MÁS DE URUGUAY EN MALLORCA
El viejo “Paseo Uruguay” bajo la emblemática Catedral de Palma (hoy el paseo ya no se llama así) con una inauguración pomposa, el legado de los pintores hermanos Ribeiro, el de Joaquín Torres García en las vidrieras y rosetón de la Catedral de Palma, la “Copa Uruguay” de fútbol que disputaban todos los equipos baleares, la histórica gira de Nacional en 1925 que colmó canchas de fútbol en la isla, hasta una selección uruguaya de hockey disputó un amistoso en Palma.
Y Valldemossa. La hermosa localidad en la sierra de la Tramuntana, típico pueblo mallorquín, donde Uruguay tiene siempre las puertas abiertas y que, por ello, merece una nota aparte.
Imágenes: obras de Pedro Blanes Viale. Andrés Jaume i Rosselló (nacido en Montevideo regresó con 7 años a Mallorca y fue vice cónsul de Argentina en la isla, padre de Andrés Jaume Rovira), obra propiedad de su bisnieto Andrés Luis Jaume, está en Mallorca y el “Atelier” (el taller de Pedro), con los hermanos Andrés (de pie contra la pared) y Alejandro Jaume i Rosselló (sentado al medio, abrigo claro), está en el Museo Nacional de Artes Visuales en Montevideo. Ambos pintados en París en 1903. Las crónicas hablan que Tomás Blanes Viale falleció en los brazos de Alejandro.







 

sábado, 10 de enero de 2026

EL VOTO DESDE EL EXTRANJERO


Publicado en diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 6 enero 2026
EL VOTO DESDE EL EXTRANJERO
A diario llegan migrantes desde Uruguay a Mallorca, como siempre básicamente. La ilusión y las ganas por emigrar se encuentran después con el tema “papeles de residencia” que permitan trabajar y alquilar y llega la desesperanza (no a todos, claro). La isla, en superficie menos de la mitad de lo que es Soriano, tiene alrededor de un millón de habitantes, concentrados en porcentaje mayor en la capital: Palma. En temporada de turismo ese millón pasa a ser de varios.
VAMOS AL VOTO
Vamos al colectivo uruguayo que ya está instalado, integrado. Si vamos a conversaciones cotidianas el voto interesa pero no hay un movimiento colectivo. Apenas se plasma en las asambleas anuales de asociaciones de uruguayos residentes en el exterior que se hacen en Montevideo o en la reciente presentación del libro de Fabián Muñoz en Palma: “El Departamento 20 del Uruguay”.
El tema del voto consular o por correo tiene razonables todos los puntos de vista. Primero que ya hubo en 2009 una instancia en referéndum y el pueblo uruguayo rechazó el voto epistolar desde el extranjero. Una instancia de democracia directa, asumida y respetada, sólo puede cambiarse por otra similar. Se pueden encontrar otras vías legales, constitucionales… pero la democracia directa es suprema.
Sí que en Mallorca miramos a las otras naciones latinoamericanas poder votar en sus elecciones. Los consulados preparan locales, urnas, horarios y todo lo concerniente. Es dificultoso explicar que Uruguay no hace eso habiendo sido un país modelo en leyes de avanzada desde hace más de cien años.
¿Tenemos derecho a votar vía consulados o por correo en las elecciones uruguayas los que residimos en el extranjero? Entiendo a los que no quieren que lo hagamos, es muy razonable decir que nos fuimos y que no tenemos derecho a decidir quien gobierne a los que se quedaron en el país aún en las situaciones más difíciles de la república.
En lo personal sí quisiera votar pero no es un tema agobiante para mí porque primero se respeta aquella decisión popular.
Pero si fuéramos a debatir este tema deberíamos hacerlo desde un plano lo más objetivo posible. Aquel exilio político marcó el inicio del debate dando preferencia en ese voto a un partido. ¿Pero ahora? Después que el Frente Amplio gobernó tres períodos y está en el cuarto la emigración sigue. Desde hace unos treinta años esa migración es económica, con el Partido Colorado, el Nacional y el Frente Amplio en el gobierno (quién sabe cuántos países pueden presumir de un siglo XXI con tres partidos en el gobierno).
¿A qué partido le sirve ahora el voto del uruguayo en el extranjero? ¿Estamos tan seguros como hace veinte años atrás?
Basta conversar con las familias migrantes de hoy para darnos cuenta que todo evoluciona. Pero aun así, aunque pueda haber otros números diferentes, nunca es conveniente este debate desde el punto de vista si sirve o no a tal o cual partido. Porque esa visión puede darse la vuelta y pasar a esgrimirse razones opuestas a las que teníamos… por simple conveniencia, ¡vaya descubrimiento en lo político que he hecho!
Además cuando en lo cotidiano conversamos con otros uruguayos nos damos cuenta de sus preferencias políticas en la propia España.
DIPUTADOS DE LA DIÁSPORA
Es una opción. Los países que generan migrantes hoy podrían tener en sus parlamentos diputados que representen a la diáspora. Se hace en otros países, estos diputados también se presentan vía los partidos políticos, entonces se sabría mejor lo que piensa el uruguayo en el extranjero. O tal vez algún representante en algún organismo de gobierno como la Dirección de Vinculación del Ministerio de Relaciones Exteriores, por decir algo, que es el nexo con las asociaciones uruguayas en el exterior y consulados.
Al fin y al cabo muchos migrantes retornan o piensan hacerlo, dejan sus casas en alquiler, envían remesas de dinero, pagan impuestos aunque no vivan allí. ¿Cuántos son los emigrantes que hacen esto? No lo sé, quizás fuera conveniente hacer un censo. Hoy por hoy podemos registrarnos a través de un enlace gubernamental en el Registro Único de uruguayos en el exterior. Pero es que aquí viene la autocrítica, también en el extranjero somos apáticos y este registro debería ser un censo muy válido. Conozco uruguayos con pasaporte comunitario que ya no les interesa administrativamente casi nada lo de allá.
VOTAR EN ESPAÑA
Le planteamos a la embajadora de Uruguay en España, en reunión, la posibilidad de estudiar el voto del uruguayo en España y su reciprocidad. Sólo doce países tienen convenio con España para votar en las elecciones municipales españolas. Uruguay no está en la lista. Aquí sí me he preocupado más del tema, en los ocho años que ocupé la presidencia de la Asociación Uruguay. Incluso los pasaportes comunitarios (menos los españoles, claro) pueden votar en las municipales pero no en las autonómicas y nacionales, también tienen sus limitaciones. El tema encierra también el derecho a postularse como candidato. Quiere decir que puedo votar (vía pasaporte comunitario) al Alcalde (Intendente) de mi municipio pero no puedo votar la presidencia de mi comunidad autónoma (Islas Baleares en este caso) ni votar al presidente del gobierno español (a pesar de tener 25 años de residencia). Lo que nadie vota en España es a su Jefe de Estado, en este caso el Rey.
Entonces en España tenemos los extranjeros el derecho democrático bastante venido a menos, también lo hemos planteado en reuniones institucionales.
Es cierto que Uruguay nos permite votar pero hay que viajar, entonces el derecho se tiene pero no la facilidad para hacerlo y este es un buen punto para debatir.
Sabemos que el voto por correo ha sido clave en algunos períodos de la historia para España. Recuerdo las campañas de los políticos gallegos en Buenos Aires, por ejemplo, votos que le podrían generar una definición electoral en sus elecciones autonómicas en España. ¿Es justo eso? Candidatos a presidir Galicia haciendo campaña electoral en Buenos Aires. ¿Nos imaginamos una persona candidata a la presidencia de Uruguay haciendo campaña en Madrid? Hace años entrevisté por radio desde Palma a Rafael Correa que estaba en Bruselas, pidiendo en extensa entrevista el voto de los ecuatorianos en España, retransmitido por su partido para todo el país. Creo que sí, que algún día se normalizará todo esto para todos los partidos.
El diario “El Mundo” de España anuncia que la nacionalización de argentinos por la Ley de Memoria Democrática ya ha nacionalizado tantas personas que Buenos Aires pasará a ser la tercera ciudad en número de votantes en las elecciones españolas. ¿Cómo lo ves? Quiere decir que una argentina nacionalizada que nunca ha vivido en España podrá votar por el presidente del gobierno español pero yo, residente aquí por 25 años, no puedo hacerlo.
Quienes tenemos pasaporte italiano recibimos los sobres para poder votar por correo en las elecciones o referendums italianos. En lo personal lo hago aunque nunca he vivido en Italia. ¿Lo está haciendo mal Italia? ¿Estoy votando donde no debo? ¿Realmente tengo derecho a votar en tres países diferentes?
Tengo una posibilidad para votar en todas las elecciones en España y es nacionalizarme, tengo el derecho por residencia para ello pero no quiero y me baso en el respeto a Italia.
Comprendo todas las opiniones sobre el tema, creo que todas son razonables. Mi respeto a aquel referéndum uruguayo del 2009. Pero quizás sea hora de volver a conversar sobre el tema. En Mallorca habemos unos seis mil uruguayos, ya contamos hasta segundas generaciones (nietos) y siguen llegando.
¿Y si comenzamos votando en las municipales, por ejemplo? O en el balotaje presidencial o donde pueda experimentarse. O tener diputados que representen a la diáspora. O jugarse al todo o nada, para no tener que, luego de una experiencia, volver a la discusión de ¿le sirve a mi partido que voten los uruguayos en el exterior? Diría que habría que eliminar esta pregunta en un debate sobre el tema.
Creo que en el Uruguay modelo de leyes de avanzada de hace cien años este tema estaría resuelto de otro modo y con una discusión más objetiva. Claro que las circunstancias eran otras y éramos receptores de migrantes.
Esta reflexión de hoy hace uso indiscriminado de la mayéutica. Creo que es lo mejor para el libre pensamiento porque no pretendo convencer a nadie, sólo expresarme. Mientras tanto seguir respetando a las mayorías.