LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

martes, 7 de junio de 2011

ITALIANOS EN MERCEDES

ITALIANOS EN MERCEDESLos estatutos actuales y la propia documentación afirman que la Societá Italiana di Mutua Protezione fue fundada el 5 de junio de 1880. Esta institución nació con el nombre de Sociedad Filarmónica Cosmopolita tiempo atrás, así lo certifica el hecho que en el mismo libro de actas que todavía se conserva en la Soc. Italiana están actas de ambas. Este libro da comienzo el 29 de agosto de 1879, pero no sería el primero, ya que en la primer acta de este libro se nombran socios honorarios a D. Zuloaga y D. Maniella y se da cuenta de las clases de música que comenzaron el 1 de agosto a cargo del Sr. Molinari. El acta 2 nos dice que se aprueba la compra de un piano, se emiten bonos y los compradores son personas relacionadas luego a la Soc. Italiana: Battro, Rivara, Beltramo, Reffino, Molinari, Irisarry, Ferrari, Ramella, Bautista Battro y Benedetti. El acta 3 anuncia la disolución de la Banda del 4º de Cazadores. En el acta 5 se discute la nota del Club Progreso, que invitó al Coro de la Sociedad a un espectáculo. En el acta 7 se nombra a Luigi Ferrari como pte. Las reuniones eran en casa de Antonio Battro. En el acta 8 comienza a hablarse de cambiar el nombre de la Sociedad. Fue el 18 de abril de 1880 donde el pte. convoca reunión extraordinaria y con 21 socios presentes se aprueba por “casi unanimidad”, convocándose así a reunión extraordinaria. El 27 de abril de 1880 se aprobó el cambio de nombre de la Soc. Filarmónica Cosmopolita, aprobándose reforma de estatutos. Es en el libro de actas antes mencionada donde, a toda página, aparece “Societá Italiana di Mutua Protezione”, un sello de la misma y la fecha en grande 30 de abril de 1880, como separando la historia de los dos nombres. Pero el acta 13 de la Fil. Cosmopolita es del 3 de mayo, siendo la primer acta como Soc. Italiana el 27 de mayo 1880 (día jueves). La F.Cos. escribía sus actas en castellano. La S.Italiana comenzó a escribirlas en italiano. Fue en la Verbale Nº 1 que se leyó el nuevo reglamento. En la Verbale Nº 2 Angelo Dufour es elegido pte. de la Com. de escrutinio y Luigi Ferrari es elegido entonces el primer presidente de la Soc. Italiana di Mutua Protezione. Junto a él Angelo Dufour, Antonio Battro, Acchille Viglienghi, Pietro Beltramo y Nicola Reffino, como suplentes Giovanni Rivara, Giob. Battro, Pietro Cavalli y Vincenzo Ducatelli. Esta reunión es del 30 de mayo de 1880 y ya entonces la Soc. Italiana tenía autoridades, era un día domingo. Acuerdan celebrar la inauguración de la Sociedad al domingo próximo. Pero el 5 de junio de 1880 fue sábado. Más allá de estas curiosidades la fecha del 5 de junio ha sido respetada siempre, aunque bien podría presumir la Sociedad de ser una institución aún más antigua.
FUNDADORES - Otro libro nos informa del “elenco nominativo de socios. Fundatore della Cosmopolita: Achille Viglinghi, de Como, nacido en 1842, 38 años, calzolaio, célibe, Basiglio y Dorotea Venini sus padres; Gaetano Ginzio; Vincenzo Ducatelli; Nicola Reffino, de Savona, 1852, 29 años, célibe, Antonio y Angela Gazzano sus padres; Luigi Salvo; Pietro Beltramo de Prunetto, Cúneo, 1837, 44 años, orifice, ammog.to, Carlo y Teresa Cora sus padres; Felice Beltramo, de Monesiglio, Cúneo, nacido en 1852, 29 años, argentiere, célibe, Annibal y Carolina Balocco; Giuseppe Bonesatti; Antonio Battro, de Novara, 1839, 42 años, negociante, ammog.to, Isidoro y Caterina Milani, morto 3 marzo 1897; Gio. Battista Battro, de Novara, 1837, 44 años, calzolaio, célibe, hijo de Isidoro y Caterina Milani; Carlo Bassani; Giovanni Rivara, de San Martín, Génova, 1855, 26 años, comerciante, ammog.to, Simone y María Podestá, fallecido en 1902; Michelle Riela, de Como, 41 años, osti, ammog.to, Giovanni y Ursula Manzina; Luigi Ferrari, de Tortona, Alefsandria, abril 1846, 35 años, telegrafista, célibe, hijo de Andrea y Franca Pedenovi; Angelo Dufour, de Carcari, Savona, agosto 1842, 39 años, com.te, ammog.to, Giorgio y Rosa Vespa, falleció en 1910; Eugenio Ramella; Nicola Console, Basilicata, 43 años, calzolaio, maritato, Pietro; Antonio Manfredi, de Pischerno, Basilicata, marzo 1852, 29 años, calzolaio, célibe, Michelle y Anna Maria Carulla; Giovanni Mazzocchi; Pietro Cavalli; Antonio Giovio, de Como, marzo 1853, 28, célibe, Vincenzo y María Rossi (luego de sus datos aparece una raya, como separando los próximos asociados, estamos en la segunda página del libro y ya en la tercera se dice: “fundatori della Societá Italiana M. Protezione del anno 1880”); Angelo Anzaldo, pasó a Fray Bentos en 1887; Gio. Battista Cozzani; Secondo Albertazzi, de Domodorsola, Novara, diciembre 1845, 35 años, farmacista, célibe, Pietro y Margherita Borini; Francesco Barbieri; Francesco Burghi, de Macio, Como, 1845, 36 años, materazzaio, ammogliato, Pasquale y Regina Corte, falleció en marzo 1905; Nicola Nolé; Angelo Papaleo; Luigi Costa; Tommaso Rivara; Andrea Ciappessoni, falleció el 28 de marzo de 1884; Giuseppe Sinibaldi, de Basilicata, 23 años, ammogliato, hijo de Luigi y Aurelia Luca; Pietro Battro; Luigi Vespa; Angelo Magnoni, de Milano, 1834, 47 años, albergatore, ammogliato, Fortunato y Luigia Mola; Biaggio Solari; Carlo Capra; Domenico Barachini; Inazio Cánepa; Giovanni Landó; Gerardo Simaldone; Bartolomeo Chirizzola; Federico Lucchesi; Luigi Simonelli; Guglielmo Coniberti; Alessandro Giannotti; Serafino Radice; Luigi Stracconi” (en la página siguiente “effettivi della Societá Italiana M. Protezione anno 1881”, no encontramos separación para definir entre socios fundadores y socios posteriores a esa fundación). El libro continúa con nombres de más socios. Es más, la Soc. Italiana conserva muchos libros de socios.
ENTRE MÚSICA Y LA MUTUA PROTECCIÓN - En la Verbale Nº 4 del 23 agosto 1880 se conversa para intentar organizar el Coro de la Escuela de Música. En octubre presenta renuncia el maestro de música Molinari y es en esta reunión, en el Acta o Verbale Nº 7 donde se habla de la asistencia médica para un socio, en hospital de Montevideo. El acta del 2 de agosto 1881 nos dice que se aprueba la propuesta de los médicos Rivas, Blanes, Brugulat, Escolástico Imas y Mendonça. Por visita diaria, desde el sol hasta las 10 pm se pagará $ 0.80 y por la visita nocturna, desde las 10 pm hasta el sol se pagará $ 8. Por consulta médica $ 0.80, por intervención quirúrgica menor $ 2. Se acuerdan otros tratos con los médicos. Se reconoce y acuerda con la Farmacia “Del Pueblo” del Sr. Albertazzi, incluidos suministros gratuitos a los enfermos por seis meses. Es aquí entonces donde la Soc. Italiana comienza a asentar las bases para la Mutua Protección de sus socios, transformándose en una mutualista y teniendo que adecuar durante su vida los estatutos a las leyes uruguayas sobre asociaciones mutualistas. La Sociedad Italiana terminó teniendo convenios con médicos sociales para atención de sus socios, con odontólogos, flebótomos, practicantes, oculistas, subsidios para lentes, con la Clínica médico-quirúrgica de los Dres. Juan B. Cima y Zoilo Chelle, con asistencias en el Hospital Italiano y la Sociedad Italiana en Montevideo. La institución, que lograría levantar como sede el actual hermoso edificio de calle Colón, brindaba a sus asociados subsidios por enfermedad, por maternidad. Tenía una Caja de Pensiones para asistir a los socios ancianos o de invalidez. Si un jefe de familia fallecía, había ayudas a la familia, como lo atestigua el acta 18 de 1882, donde varios socios proponen destinar el dinero recaudado en una fiesta a la familia de Antonio Castagnola, fallecido repentinamente, dejando mujer y cinco hijos. Según la Verbale 51 de 1883 se concede asistencia médica y farmacéutica al socio honorario Francisco Morales, a costa de la institución. En la Verbale 62 de 1884 se decide prestar socorro al socio Pedro Scuffi, visto que está enfermo de la epidemia que actualmente se atraviesa, también subsidiar al socio Giovanni Marenco. También se costeaban servicios fúnebres. Comenzó años después la Sociedad a ahorrar fondos para la construcción de un Sanatorio Social, que no pudo concretarse y también comenzó a ahorrar fondos para un Panteón Social en el Cementerio de Mercedes, entrando a la izquierda, donde todavía aún no se ha construido nada. Pero las actas atestiguan que en determinado momento se compró alguna parcela. Tampoco el Panteón Social pudo construirse y estamos hablando de la década de 1950 con los proyectos de un Sanatorio y el Panteón. Los tiempos van cambiando y las instituciones evolucionando. La Soc. Italiana se llama de Mutua Protección y cumplió durante décadas en nuestra ciudad el noble propósito de auxiliar a sus asociados, inmigrantes italianos, sus familias, hijos nacidos en Uruguay. Una sociedad mutualista en pleno funcionamiento, como lo atestiguan sus libros anuales, con detallados gastos médicos y farmacéuticos de todos sus asociados. Quizás el cambio de nombre tuvo que ver en la hermandad con otras sociedades italianas del país con similares propósitos, pues los asociados que se trasladaban de ciudad, podían asociarse y conservar derechos y para adecuar el funcionamiento como una sociedad de protección mutual. Ya en la década de 1880 se habla de la personería jurídica y de comprar terreno para la construcción de la sede social, que es la actual, cuyo salón fue usado para que la Sociedad ingresase dinero y mantener así la cuota social más baja, en beneficio médico de sus asociados, como lo demuestra por ejemplo, el funcionamiento del Cine Roma y el acuerdo con la empresa Glucksmann. (Agradezco a la Soc. Italiana Mercedes, en especial a su pte. Walter Toneguzzo, el facilitar documentación para esta nota).
Federico Marotta